Deja un momento tus ocupaciones habituales, hombre insignificante, entra un instante en tí mismo, apartándote del tumulto de tus pensamientos. Arroja lejos de ti las preocupaciones agobiantes y aparta de ti las inquietudes que te oprimen. Reposa en Dios un momento, descansa siquiera un momento en él.
Entra en lo más profundo de tu alma, aparta de ti todo, exepto Dios y lo que puede ayudarte a alcanzarlo; cierra la puerta de tu habitación y búscalo en el silencio. Di con todas tus fuerzas, di al Señor: «Busco tu rostro; tu rostro busco, Señor.»
Y ahora, Señor y Dios mío, enséñame dónde y cómo tengo que buscarte, dónde y cómo te encontraré.
Si no estás en mí, Señor, si estás ausente, ¿dónde te buscaré? Si estás en todas partes, ¿por qué no te veo aquí presente? Es cierto que tú habitas en una luz inaccesible, ¿pero dónde está esa luz inaccesible?, ¿cómo me aproximaré a ella?, ¿quién me guiará y me introducirá en esa luz para que en ella te contemple? ¿Bajo qué signos, bajo qué aspecto te buscaré? Nunca te he visto, Señor y Dios mío, no conozco tu rostro.
Dios altísimo, ¿qué hará este desterrado, lejos de ti?, ¿qué hará este servidor tuyo, sediento de tu amor, que se encuentra alejado de ti? Desea verte y tu rostro está muy lejos de él. Anhela acercarse a ti y tu morada es inaccesible. Arde en deseos de encontrarte e ignora dónde vives. No suspira más que por ti y jamás ha visto tu rostro.
Señor, tú eres mi Dios, tú eres mi Señor y nunca te he visto. Tú me creaste y me redimiste, tú me has dado todos los bienes que poseo, y aún no te conozco. He sido creado para verte, y todavía no he podido alcanzar él fin para el cual fui creado.
Y tú, Señor, ¿hasta cuándo nos olvidarás, hasta cuándo dejarás de apartar tu rostro? ¿Cuándo volverás tu mirada hacia nosotros? ¿Cuándo nos escucharás? ¿Cuándo iluminarás nuestros ojos y nos mostrarás tu rostro? ¿Cuándo accederás a nuestros deseos?
Míranos, Señor, escúchanos, ilumínanos, muéstrate a nosotros. Colma nuestros deseos y seremos felices; sin ti todo es hastío y tristeza. Ten piedad de nuestros trabajos y de los esfuerzos que hacemos por llegar hasta ti, ya que sin ti nada podemos.
Enséñame a buscarte, muéstrame tu rostro, porque si tú no me lo enseñas no puedo buscarte. No puedo encontrarte si tú no te haces presente. Te buscaré deseándote, te desearé buscándote; amándote te encontraré, encontrándote te amaré.
Voy a decir algo que con seguridad va a molestar a muchos, pero que cuando se los explique les va a molestar más, y es que a veces cuidamos más lo que tenemos seguro, que lo inseguro.
Me explico: yo siempre digo, "no cuides tanto a tu familia, cuida a tu pareja" y la gente se sorprende por ello.
— "¿Pero cómo que no voy a cuidar mucho a mi familia? ¡Es mi familia!" — Y no, tu familia, que es tu familia, está segura, es tu familia, nunca se pierde.
¿Ustedes han oído decir a alguien "por ahí va mi ex hijo, o mi ex padre"? No, ¿verdad? Pero han oído mucho, "allí va mi ex pareja". Los padres, los hijos, los hermanos y la familia es lo más seguro que se tiene, no hay ex.
Ellos están ahí, y por muchos años que duren sin verse, por mucho tiempo que tarden en escribirse o en hablarse, ellos están siempre ahí.
Usted no puede decir "aquella señora que va pasando por allí fue mi madre por 35 años». Una madre siempre es madre, es segura.
Y es más, les voy a decir otra cosa, de todos los amores, que es tender lazos, de todos los puentes, el amor más débil que existe es el de pareja. En una pareja no hay nada. Por eso hay que darlo todo, para quedarse con algo.
Tener una pareja es como cuidar una flor. Si una flor no se riega, se muere, y si se riega mucho, también. Hay que ser un artista para cuidar una flor.
Yo no sé cuidar flores, por eso soy cura. Por eso, el amor de padre, de madre y de hijo es como tener un «cují coriano», nadie los riega, pero está ahí.
Eso que llamamos amor eterno se da en papá, en mamá, en un hijo, y en los amigos, que también puede ser un amor eterno. Pero en una pareja es un amor diario, tiene que cuidarse todos los días.
Tengo un hermano en los Estados Unidos que se fue hace más de diez años y duré más de diez años sin hablarle. Nunca le llamé, y puedo decirlo que hasta por descuido. Siempre sabía de él por mamá, y cuando vino por primera vez desde que se había ido, lo fui a buscar al aeropuerto, y cuando nos vimos el abrazo fue tan fuerte que lloramos de emoción. Allí estábamos.
Pero vete de tu pareja diez años a ver qué encuentras. Eso es lo que dice que el amor de pareja es amor de todos los días. Yo puedo hablar con mi mamá cada semana, una vez a la semana, pero si tuviera pareja la estaría llamando a cada momento. Y no es que sea bueno o malo, es que el amor es así.
Por ejemplo, yo comparo el amor de aquellas parejas que por alguna circunstancia del destino tienen un hijo discapacitado. No es que no quieran a los otros, pero ellos están seguros. De aquél tienen que estar más pendientes, porque se puede caer, porque a lo mejor no come solo.
En cambio, los otros están y los quieren igual, y saben que están ahí.
Si tengo una pareja, ese es el amor discapacitado. De ese tengo que estar más pendiente porque necesita más.
El amor de madre es independiente, el amor de pareja es dependiente. Ella depende de mí y yo dependo de ella. Estamos unidos «hasta que la muerte nos separe», pero el amor que nos debemos es como el amor de un hijo discapacitado.
Quien tenga esa hermosa Flor, ya saben lo que tienen que hacer, regarla todos los días para que siempre este fresca y radiante y se mantenga ahí, hasta que Dios decida llevársela de este mundo, y los que no, no dejemos de tener Fe de que Dios nos regalará nuevamente una flor para nuestro Jardín.
El significado del verbo acoger podemos indicarlo con diferentes expresiones.
Yo hago un lugar dentro de mí para que el otro lo ocupe.
Acoger es permitir al otro la entrada en mi recinto interior.
Acoger es recoger al otro en mi interior con brazos de cariño.
La confianza
A la hora de vivir el amor fraterno, acoger es la cima más alta y más difícil.
Muchas veces pienso que todo el misterio del amor se resume en el juego sobre esos dos polos: apertura y acogida. La acogida presupone, pues, la apertura. Presupone también el perdón, respeto y aceptación. Es necesario abrir primeramente las puertas de la intimidad, franquear 'el paso al hermano, para que entre en el recinto de mi interioridad.
La comunión es un movimiento oscilante de dar recibir, abriendo las puertas interiores de los unos a los otros. El efecto inmediato es la confianza, fenómeno colectivo difícil de describir, imposible de definir y facilísimo de sentir. Y el fruto final es el gozo, signo inequívoco de la presencia de una real fraternidad.
Toda persona es interioridad, mejor aún, interiorización. Cuando dos interioridades se abren mutuamente y se proyectan, nace la intimidad: de dos presencias se formó una presencia. Cuando varias interioridades se abren mutuamente y se proyectan, nace la fraternidad.
¿Qué es la fraternidad? Podemos hablar de fraternidad, pero no definirla. Es un clima de confianza que, como una atmósfera, nos envuelve a todos los hermanos de una comunidad. Nosotros la «engendramos», es fruto de nuestra apertura-acogida, es nuestra «hija»; pero esta hija, sin saber cómo, se nos transformó en nuestra «madre», como ya dijimos, en el sentido de que nos penetra y nos envuelve con su aliento de calor para damos a luz y llevar- nos a la plenitud personalizadora y comunitaria.
Bloqueos
Para acoger, es necesario ponerse en estado de escucha respecto a los demás hombres, cuya personalidad se nos irá revelando en la medida en que estemos atentos.
Esta actitud de atención o apertura presupone, anteriormente y al mismo tiempo, un despojo completo. ¿De qué? De los muchos prejuicios y falsas imágenes que se levantan, como murallas, ante nuestras puertas para bloquear las salidas y entradas.
Viejas historias, antipatías instintivas y ciegas reacciones sentimentales han contribuido muchas veces a que nos hayamos formado una imagen deformada del otro, que, no raras veces, se parece a una caricatura.
Esa imagen distorsionada desencadena en nuestro interior una serie de mecanismos de obstrucción que impiden cualquier acogida. Por de pronto obstruye por completo las vías de comunicación con aquella persona.
Fraternidad es aquella agrupación humana que, bajo la Palabra, se compromete a caminar hacia una mutua transparencia. Y una vez libres los caminos y caídas las caricaturas, los hermanos serán acogidos por los hermanos en la verdad transparente de sus personalidades.
IGNACIO LARRAÑAGA
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Presentamos en esta sección, los aspectos que incluye cada uno de los quince factores de la personalidad del sacerdote. Así podremos percibir con claridad aquellos elementos que no debemos perder de vista en cada uno de los factores de nuestra personalidad.
Salud y desarrollo físico
Pretendemos favorecer el estado de salud y desarrollo físico del sacerdote, de tal manera que acepte[1] y valore[2]su constitución física externa e interna. Nuestro reto consiste en impulsar al sacerdote a que mejore, en la medida de lo posible, su situación biológico - corpórea y tome conciencia de sus capacidades, de sus dotes y de sus áreas de oportunidad físicas.
Si alguien nos preguntara si nos aceptamos a nosotros mismos, la inmensa mayoría de nosotros diríamos automáticamente que sí. Sin embrago es importante saber que la aceptación no es sólo un asentimiento verbal o racional; es más bien, un proceso cognoscitivo y afectivo, que toma en consideración no sólo lo que la persona piensa de sí mismo, sino cómo se siente consigo mismo, en el sentido más amplio de la palabra. De tal manera que cuando la persona valora lo observado y lo confronta con el mundo circundante y consigo mismo, se genera en ella un sentido de adecuación, de bienestar, de tranquilidad, de autoestima, de serenidad y de amor propio.
Algunos de nosotros, venimos cargando desde nuestra infancia con rasgos nuestros que no hemos aceptado, porque nos lastimaron u ofendieron cuando nos pusieron ciertos apodos o cuando se burlaban de nosotros porque teníamos más grande o más pequeña la nariz, las orejas, la boca, los dientes, los ojos, el color de la piel, la estatura, los glúteos, la espalda, el tamaño de los genitales, etc.
Por ello, conviene que cada uno inicie un proceso de aceptación de su propia constitución física externa, es decir: su peso, su estatura, la forma de su cuerpo, las facciones de su cara, sus genitales, sus músculos, sus brazos, sus piernas. Conviene que cada uno acepte su propia constitución física interna: el funcionamiento de su mente y de su organismo, su salud, sus capacidades intelectuales, el funcionamiento de sus aparatos digestivo, circulatorio y respiratorio. Un error grande del ser humano consiste en compararse continuamente con los demás, recordemos que toda comparación es útil y dificulta el proceso de aceptación.
Junto al proceso de aceptación, se encuentra el proceso valorativo de la persona. Éste es un proceso perceptivo y cognoscitivo que analiza objetivamente y con realismo una situación o un aspecto de la vida del ser humano para ver su estado pasado y actual, las posibilidades de cambio que tiene y las áreas de oportunidad con las que cuenta.
Hoy en día, está de moda hablar de áreas de oportunidad y se tiene cierta dificultad para hablar de los defectos o deficiencias de la persona, pues bien, quiero decirles que un defecto se queda en defecto o limitación si yo no visualizo este defecto como una oportunidad para cambiar y mejorar. Un defecto se convierte en área de oportunidad cuando yo reflexiono en él, lo analizo, lo visualizo en el pasado o en el presente, veo las posibilidades de cambio que tengo y surge en mí, al menos, el deseo de cambiar o mejorar en aquel aspecto de mi vida. Posteriormente se pondrá a prueba la consistencia de la persona para cambiar o mejorar operativamente lo observado.
Si alguien tiene una enfermedad física o una infección y sólo la observa, no es aún un área de oportunidad, es área de oportunidad cuando reflexiona en ello, cuando analiza la situación que está viviendo y cuando busca medios adecuados para superar tal situación.
Este factor de la personalidad implica también, el impulsar al sacerdote a que mejore, en la medida de lo posible, su situación biológico - corpórea y tome conciencia de sus capacidades, de sus dotes y de sus áreas de oportunidad físicas. Para ello, conviene revisar los hábitos alimenticios, las consultas médicas preventivas, la práctica del deporte, el descanso diario y semanal suficiente, la programación de vacaciones, la aceptación de la enfermedad optimizando recursos y la superaciónde la hipocondría.
Conviene prestar especial atención a las cantidades presentes de colesterol, glucosa y triglicéridos en nuestro cuerpo, para potenciar una mejor calidad de vida porque un número significativo de sacerdotes tiene dificultades en estos rubros.
1. Hábitos alimenticios
Conviene que cada sacerdote revise sus propios hábitos alimenticios. Tres criterios para mejorarlos son la cantidad de alimentos que ingerimos, la selección de los mismos y los horarios en que los consumimos.[3]
Es importante revisar la cantidad de alimentos que ingerimos. Una cantidad que realmente nuestro organismo necesite. Si actualmente tenemos problemas de reflujo, de acidez o gastritis, nuestro organismo nos está diciendo que no tiene capacidad para digerir esa cantidad de alimento, que no tiene necesidad de tanto alimento.
Otro criterio es la selección de los alimentos. Si aprendo a seleccionar bien los alimentos que consumo, voy a generar una mejor calidad de vida. Conviene tomar una porción grande de verduras, vegetales o frutas y ésta debe ser mayor al consumo de carne. Evitar la comida chatarra, comer en la calle para evitar infecciones gastrointestinales, comer grasa saturada y comer cada día en una casa distinta. Además no es recomendable tomar mucha sal, azúcar o refrescos embotellados o enlatados.
El tercer criterio es los horarios de comidas para facilitar los procesos de digestión, el buen desempeño laboral, el descanso adecuado durante la noche y para evitar las infecciones gastrointestinales. No conviene dejar de comer por períodos de tiempo muy prolongados porque los ácidos gástricos se baten solos en el estómago y eso daña al organismo.
Si tenemos buenos hábitos alimenticios nuestro índice de masa corporal estará en los estándares de normalidad. El índice de masa corporal (IMC) es una medida de asociación entre el peso y la talla de un individuo. Ideado por el estadístico belgaL. A. J. Quetelet, también se conoce como índice de Quetelet.Este índice es el primer paso para conocer el estado nutricional de cualquier persona.
2. Consultas médicas preventivas
La medicina preventiva es el conjunto de medidas sanitarias que se implementan para prevenir la aparición de las enfermedades, reducir riesgos que atentan contra la salud, detener el avance de una enfermedad y atenuar sus consecuencias una vez establecida. Uno de los instrumentos de la promoción de la salud y de la acción preventiva es la educación para la salud, que aborda además de la información, el fomento de la motivación, las habilidades personales y la autoestima, necesarias para adoptar medidas destinadas a mejorar la salud.[4]
Como parte de la medicina preventiva es importante acudir con el médico para que me realicen exámenes clínicos preventivos, sin embargo, recordemos que no son los exámenes médicos los que dan la salud, ellos sólo me ayudan a prevenir situaciones más graves.
Muchos sacerdotes se realizan exámenes clínicos; pero no observan las indicaciones del médico para mejorar su salud; otros, son muy ordenados, mejoran su salud física e implementan medidas psicoeducativas beneficiosas.
La medicina preventiva nos ayuda a afrontar anticipadamente una enfermedad, afrontarla en el inicio de su desarrollo o antes de que se manifieste, lo cual beneficia médicamente porque es más fácil controlarla, disminuirla o eliminarla. Por ello, siempre será bueno detectar con anticipación preventiva cualquier situación de enfermedad. Presentamos, a continuación cinco aspectos de la salud del sacerdote a los que conviene prestar atención: la hipertensión arterial, la diabetes, el colesterol y los triglicéridos, examen de próstata y la gastritis.
vLa hipertensión arterial es común en los sacerdotes que viven situaciones estresantes, que descuidan su alimentación, la práctica del deporte y su descanso; y que consumen alcohol o tabaco y que tienen problemas de sobre peso u obesidad. Es un proceso que afecta al organismo causándole males que ponen en riesgo su vida, este trastorno es asintomático y por ello la mayoría de las personas que la padecen no son concientes de ello. Se le conoce como el asesino silencioso porque en los comienzos de la enfermedad el hipertenso no detecta ninguna señal de alarma que le indiquen la existencia de la misma, dado que la hipertensión cursa inicialmente sin síntomas, de una manera silenciosa. Por esa causa, el paciente no toma medidas correctivas a tiempo. A medida que pasa el tiempo va afectando progresivamente a órganos vitales tales como el corazón, cerebro, riñones, ojos y arterias. y produce insuficiencia cardiaca, insuficiencia renal, apoplejía, demencia senil, arterosclerosis, enfermedades de las arterias coronarias, angina de pecho, ataques cardiacos, derrames en la retina ocular.[5]
vLa diabetes. Cada sacerdote debe saber si tiene antecedentes diabéticos porque sus padres o abuelos lo sean; pero si ustedes no los conocen y empiezan con sintomatología de bajar de peso comiendo normal, tener mucha sed o necesidad de orinar muy frecuentemente, esto nos tiene que llamar la atención y ser revisado por un médico para hacernos exámenes de glucosa (hemoglobina glucoxilada) que no debe pasar de ll0mgs. Si realmente sees diabético no es mayor problema, si se sigue un específico régimen alimenticio y se hace ejercicio y con eso es suficiente. Si esto no lo cuidamos tenemos que tomar medicamentos y posteriormente utilizar insulina.[6]
vEl colesterol y los triglicéridos. Un número significativo de sacerdotes tiene problemas de colesterol y triglicéridos. Durante las últimas décadas, la mortalidad por enfermedades del corazón ha mostrado un incremento constante, hasta llegar a constituirse en la primera causa de muerte en México. Entre las principales causas para el desarrollo de estas enfermedades se encuentra la ateroesclerosis, enfermedad que afecta las arterias, debido, entre otros factores, a los altos niveles de colesterol y triglicéridos, a la hipertensión arterial y al tabaquismo.[7]
El principal efecto del colesterol y los triglicéridos altos es la hipertensión arterial, debido a que las placas de grasa se acumulan en el interior de las arterias y esto hace que la sangre pase con más dificultad a través de las arterias, y de manera crónica puede ocasionar infarto cerebral o cardiaco.
Las personas con obesidad o sobrepeso generalmente son las que tienen el colesterol elevado, pero también aquellas que siendo delgadas, con antecedentes hereditarios de colesterol o triglicéridos altos, pueden presentarlo, así como las personas que tienen diabetes.
Los triglicéridos son otro tipo de lípidos utilizados como fuente de energía. Unos son fabricados en el organismo a partir de los azúcares y otros ingeridos en la dieta. Cuando comemos más de lo que gastamos en la actividad física, los triglicéridos almacenan esa energía en el tejido graso del cuerpo, con el consiguiente aumento de peso.
Los sacerdotes que presentan niveles altos de colesterol, al asociarse con la obesidad y la hipertensión arterial constituyen lo que se conoce como síndrome metabólico, que es el factor más importante que determina la muerte por enfermedades cardiovasculares.
Quien tiene el colesterol elevado puede sufrir de angina de pecho, infarto en el corazón, derrame cerebral o problemas circulatorios en las piernas, que le conducirán a diversos grados de invalidez y en muchos casos a la muerte, que puede presentarse en forma repentina.
Si desea controlar y disminuir los niveles de colesterol y triglicéridos en su organismo, haga ejercicio físico, esfuércese por mantener un peso corporal dentro de los límites normales, distribuya las comidas en varias tomas, disminuya o elimine el consumo de alcohol y tabaco, reduzca el consumo de grasa saturada, no consuma más de cuatro huevos con yema a la semana, aumente el consumo de frutas, vegetales y fibras, disminuya el consumo de sal, tome al menos dos litros de agua al día. Coma manzana y avena, los dos tienen grandes propiedades para absorber el colesterol.
vExamen de próstata: Es necesario que los sacerdotes que pasan de los 40 años conozcan si su padre o algún familiar directo ha tenido cáncer de próstata para que en el caso positivo se realice un examen de sangre que se llama antígeno prostático. Si no hay antecedentes, es necesario que después de los 50 años se realice examen de próstata.[8]
vLa gastritis es un padecimiento que consiste en la inflamación o hinchazón del revestimiento del estómago. La mucosa gástrica está enrojecida, presentándose en diversas formas de imágenes rojizas en flama o hemorragias subepiteliales. Puede ser que sólo una parte del estómago esté afectada o toda la esfera gástrica. Hoy, en día son muy frecuentes los problemas gastrointestinales, que se presentan como gastritis, esto es por exceso en el comer o en el beber, por dejar de comer por períodos prolongados de tiempo o por estar permanentemente en stress.Hay necesidad de ver estos problemas y darles solución con una alimentación balanceada, o con medicamentos como los antiácidoso reguladores de la acidez gástrica o bien medicamentos que disminuyan la secreción gástrica; complementándose con una dieta libre de grasas e irritantes, además de llevar una vida más tranquila combinada con ejercicio físico para no llegar al extremo de presentar una úlcera en el estómago o tener un reflujo importante por hernia hiatal.Si no nos atendemos podríamos causar sangrado por boca o por recto, lo cual implicaría otro tipo de estudios e internamientos.[9]
3.Práctica del deporte
En el estilo de vida actual, la automatización y otras tecnologías han contribuido a aumentar la inactividad física que tienen muchas personas en su ocupación; el uso de los medios de transporte, elevadores, computadoras y otras máquinas, han contribuido a tener un alto porcentaje de población con riesgos y daños a la salud. Entre ellos se encuentran las personas que padecen sobrepeso u obesidad, que generalmente son menos activas que aquellas que tienen un peso normal.[10]
Por otro lado, la falta de actividad física también hace que gradualmente se pierda la capacidad de realizar acciones que requieren esfuerzo físico; además de que se pierde fuerza, resistencia y flexibilidad muscular, las actividades diarias se vuelven cada día más difíciles; y hay casos extremos que incluso se les dificulta la respiración.
El sacerdote tiende a llevar una vida sedentaria, porque pasa la mayor parte del tiempo sentado o parado sin movimiento o esfuerzo físico. Imaginemos el tipo de trabajo que desempeña un albañil y comparémoslo con el de un sacerdote, hay una diferencia grande porque el albañil realiza durante casi toda su jornada laboral mucho movimiento, mucho esfuerzo físico, en cambio el sacerdote tiende a tener poca movilidad durante el día y a realizar poco esfuerzo físico. Nuestro ministerio sacerdotal por ello está considerado sedentario.
Para el sacerdote es importante que dentro de su rutina diaria, incluya tiempo para hacer ejercicio físico programado. Cada sacerdote debe practicar al menos 30 minutos diarios de ejercicio, elija un deporte que le agrade o al menos camine con agilidad. Los beneficios del ejercicio físico son múltiples con ello pueden controlar los triglicéridos, el colesterol y la azúcar. A nivel neuroquímico los beneficios son grandes, cuando caminamos nuestro sistema neuroquímico se purifica y mejoran nuestros procesos perceptivos, nuestras elaboraciones mentales, nuestros estados emotivos, disminuye la tensión y adquirimos más capacidad para la resolución de conflictos.
Además, cuando un sacerdote realiza ejercicio físico mejora la confianza, la autoestima y la imagen personal, disminuye la ansiedad, se protege contra la depresión, y esto ayuda a dejar de fumar. Además previene el infarto cardiaco, enfermedades cerebro vasculares, insuficiencia renal, problemas digestivos, musculares y articulares.
4.Descanso
En la vida de todo ser humano tiene un lugar importante el descanso, debemos descansar diaria, semanalmente y en período de vacaciones anuales. La mejor forma que el organismo tiene para descansar es dormir, a través de ello cargamos la energía suficiente para desarrollar nuestras labores. Debemos dormir de 7 a 9 horas diarias.
El sueño tiene dos fases: Una primera fase es llamada sueño no REM y la segunda fase es la del sueño REM, lo que diferencia un estado del otro es la aparición de movimientos oculares rápidos durante la etapa REM (Rapid Eyes Movement) que en español significa movimiento rápido de los ojos. El sueño no REM suele aparecer antes que el REM y se caracteriza por una profundidad progresiva del sueño. El sueño no REM es la fase tranquila o descansada es la de mayor profundidad del sueño, en ella la actividad cerebral es más lenta y el tono muscular está muy reducido, este sueño es esencial para la restauración física y psíquica del organismo. Investigaciones recientes han demostrado una clara relación entre la cantidad y la calidad del sueño y el estado de salud y la esperanza de vida de una persona.[11]
Evitar en lo posible desvelarnos es muy benéfico para el organismo, cuando nosotros nos desvelamos provocamos la muerte de muchas neuronas, además tendemos a estar más alterados del sistema nervioso central y el sistema inmunológico se debilita; por ello, es conveniente llevar un régimen de vida regulado por un horario estable para dormir.
Una dificultad con la que se topa el sacerdote de hoy son las exigencias a llevar una vida social nocturna o a desvelarse viendo la televisión o a chatear en el Internet.
Existen otras formas de descanso como el relajarse acudiendo a un parque o a la montaña a caminar, leer algún libro o novela interesante, escuchar música tranquila, hacer ejercicios de relajación, practicar algún deporte, convivir con amistades, dormir una siesta no muy prolongada.
Si el sacerdote aprende a descansar un día a la semana recuperará energía para desempeñar mejor su ministerio, estando concientes que no nos sucede nada si algún día de descanso lo ocupamos para visitar a un enfermo, para acudir a una junta urgente o para celebrar unas exequias. Hoy en día algunos pocos sacerdotes no son capaces de sacrificar su día de descanso por el bien del pueblo a ellos confiado.
El período de vacaciones es conveniente para relajarnos y llevar un horario menos rígido, levantarnos más tarde, rezar con serenidad, convivir con amistades con las que no convivimos ordinariamente, etc. No olvidemos que unas vacaciones llenas de desveladas y de ácido etílico, provocan más desgaste y cansancio del original y requieren de unos días de descanso después del período vacacional para descansar verdaderamente.
5.Aceptación de la enfermedad
Cuando una persona acepta su enfermedad ha dado el primer paso para curase o para mejorar su calidad de vida. Al ser humano le agrada saberse y sentirse sano; y teme, da alguna manera a la enfermedad. Por ello, cuando se diagnostica una enfermedad, algunos tienden a negarla y a pensar que a ellos no les va a afectar y esto es un pensamiento erróneo. Si aceptamos la enfermedad y tomamos ante ella una actitud mental positiva estamos en el camino que nos conduce a vivir mejor.[12]
Un porcentaje significativo de sacerdotes batalla para aceptar las situaciones de enfermedad que vive o para atenderse cuando su organismo está manifestando algunos síntomas de enfermedad, en detrimento de su salud.
Si aceptamos que tenemos hipertensión arterial, diabetes, colesterol, triglicéridos, alguna infección, etc. y nos encaminamos para recibir la atención adecuada, estamos garantizándonos a nosotros mismos más altos niveles de salud.
Pues bien, imaginemos ahora por un momento, si nos decidimos a mejorar nuestros hábitos alimenticios, a practicar algún deporte, a realizar consultas médicas preventivas, a descansar suficientemente y a aceptar la enfermedad, seguramente nuestra calidad de vida mejorará, no alargaremos nuestros años de vida porque ese es un proyecto que está en las manos de Dios; pero sí podemos estar seguros que viviremos mejor, que tenderemos mejor calidad de vida.
Valore los siguientes aspectos de su Salud y Desarrollo Físico
Señale sinceramente, la casilla que mejor refleje su situación
Aspectos a evaluar
Excelente
Muy Bien
Bien
Deficiente
Pésimo
1. Alimentación
2. Práctica del deporte
3. Descanso diario
4. Descanso semanal
5. Vacaciones
6. Estado de salud actual
7. Peso
8. Aceptación de la enfermedad
9. Superación de la hipocondría
10. Exámenes médicos preventivos
11. Descanso nocturno
12. Aceptación de la constitución física
Ahora, de acuerdo a lo que ha señalado, escriba un diagnóstico personal sencillo, pero claro sobre su situación en Salud y Desarrollo Físico. Anote cuáles son sus aspectos fuertes, sus aspectos débiles o vulnerables y si le cuesta aceptar o afrontar alguna situación en este factor de su personalidad. Se trata de describir o interpretar personalmente la gráfica evaluada.
Ahora, de acuerdo a lo que ha señalado, escriba un diagnóstico personal sencillo, pero claro sobre su situación en Salud y Desarrollo Físico. Anote cuáles son sus aspectos fuertes, sus aspectos débiles o vulnerables y si le cuesta aceptar o afrontar alguna situación en este factor de su personalidad. Se trata de describir o interpretar personalmente la gráfica evaluada.
Psicodiagnóstico Personal para Salud y Desarrollo Físico
Centro Sacerdotal de Desarrollo Humano de la Arquidiócesis de Monterrey
Pbro. Dr. Armando De León Rodríguez
[1] Aceptación: proceso cognoscitivo y afectivo de auto observación, de tal manera que cuando la persona valora lo observado y lo confronta con el mundo circundante y consigo mismo, genera un sentido de adecuación, bienestar, tranquilidad, serenidad, autoestima y amor a sí mismo.
[2] Valoración: proceso perceptivo y cognoscitivo que analiza objetivamente y con realismo una situación o un aspecto de la vida para ver el estado pasado y actual de algún aspecto de la vida, las posibilidades de cambio que tiene y las áreas de oportunidad con las que cuenta.
[3] Cf. Organización Mundial de la Salud.,Informe de expertos independientes sobre dieta, nutrición y prevención de enfermedadescrónicas en www.who.int/mediacentre/news/releases/2003/pr20/es/(01.08.2009).
[4] Cf. Organización Mundial de la Salud.,Medicina preventiva,en www.es.wikipedia.org/wiki/Medicina _ preventiva(01.08.2009).
[6] Cf. Bosh Xavier, Alfonso Fernando, Bermejo Javier., Diabetes y enfermedades cardiovasculares. Una mirada hacia la nueva epidemia del siglo XXI,en www.elsevier.es/cardio/ctl_servlet?_f=40&ident=1303 1153 &print=1 (05.04.2002).
[7]Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, PrevenISSSTE., Colesterol y triglicéridos altos, en www.issste.gob.mx/aconseja/colesterol.html, (22.07.2009).
[8]Cf. Leos Gallegos Carlos Armando y Colaboradores.,Prostatectomía radical.en www.medigra phic.com/pdfs/uro/ur-2005/ur052c.pdf, Revista médica de Urología, Vol. 65, No. 2 Marzo- Abril 2005. (01.08.2009).
[9] Cf. Mayo Clinic., Gastritis, en www.mayoclinic.com/health/gastritis/DS00488, (11.04. 2009).
[10] Cf. Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, PrevenISSSTE., Ejercicio físico, en www.issste.gob.mx/aconseja/ejercicio.html en (22.07.2009).
[11]Cf. García Higuera José Antonio.,Los sueños psicología y fisiología. En www.psicoterapeutas.com/ pacientes/suenyos.htm (04.008.2009).
[12] Cf. Spadafora M., Aceptación de la enfermedad, en www.devotomagazine.com.ar/200412/suplemento salud/novedades/64.shtml (06.12.2004).
Aquí no aplica la frase al que madruga Dios lo ayuda. El noviazgo madrugador se refiere a aquellos novios que todavía son muy chavitos y les falta una verdadera inmensidad de tiempo para casarse (porque todos sabemos que el noviazgo es una etapa de conocimiento y aceptación donde la pareja se prepara para un posible matrimonio).
Aún les falta terminar la secundaria, la prepa, la carrera y trabajar unos dos años, mínimo, para juntar algo de dinerito. Haz cuentas... He aquí que nos topamos con noviazgos de cinco, seis, nueve años, lo cual, aunque no lo creas puede ser un tanto perjudicial, porque a veces se brincan etapas a las que más tarde querrán regresar, y porque cuando las cosas se vuelven más monótonas y aburridas, uno de los dos puede hartarse y dejar al otro por alguien más.
Consejo: Tómalo o déjalo... Si todavía estás en la secundaria o en la prepa, es decir, entre los 12 y los 18, mejor no te involucres en nada demasiado serio. Sal con amigos, diviértete y date la oportunidad de conocer. De esta manera podrás saber exactamente a qué le tiras, qué tipo de noviazgo quieres y cuáles son las cualidades que consideras indispensables en tu pareja. Sólo así tendrás un punto de comparación.
Acuérdate de esto: algún día, tarde o temprano, te llegará el momento de tener novio o novia; sin embargo, ahora es tiempo de hacer amigos, de conocer gente, de divertirse sanamente... no lo cambies por algo que de todos modos llegará.
EL ‘NADA QUE VER’
Ve tú a saber porqué se hicieron novios estos dos, pero la verdad es que no tienen nada en común: gustos, costumbres, creencias, educación, clase social, puntos de vista, amistades, familias, etc. Tal vez se hicieron novios porque se sintieron atraídos por la superficie de la otra persona: me gustó su sonrisa, me fascina su mirada, es guapísimo o está muy bonita; pero en el fondo piensan diferente con respecto a cuestiones importantes como: el respeto a la vida, el noviazgo y las relaciones prematrimoniales, las creencias religiosas, el trabajo, la familia, etc.
Consejo: Tómalo o déjalo... Cuando la pareja no tiene intereses en común y no posee la disposición de desarrollarlos; cuando no son capaces de compartir juntos ni los rayos del sol; cuando cada uno jala por su lado sin prestar atención al otro... sobra decir que el truene es inminente y necesario. No olvides que el noviazgo es una época para compartir y convivir.
EL ‘DERRAMA-MIEL’
Se le llama así porque la pareja es muy empalagosa, es decir, no puede estar ni un momento sin tocarse. Siempre que los ves están abrazados, dándose besitos, diciéndose cositas al oído y, sobra decirlo, siempre están de manita sudada. Esto no está del todo mal porque, como en cualquier noviazgo, existe la atracción física; sin embargo, es muy importante que detrás de esa atracción un tanto superficial, se desarrolle una atracción mucho más profunda, una atracción emocional. Porque, ¡oh, desilusión!, la pasión del inicio reduce con el tiempo y si no hay nada más que sostenga la relación, si en el noviazgo sólo había identificación física, entonces el cortón está a la vuelta de la esquina.
Consejo: Tómalo o déjalo... Al principio, todas las relaciones tienen su etapa de derrama-miel, pero si ya llevan varios meses juntos y cada vez que se ven es sólo para tocarse y sentir bonito; si no han hablado seriamente entre los dos, ni se conocen con profundidad porque han estado muy ocupados derramando miel por todos lados; entonces, temo decirles que lo suyo es pura atracción sexual y no les interesa ni un comino lo que el otro piensa.
Tarde o temprano, el atractivo se acabará y, créeme, también el noviazgo. Una relación así no vale la pena, sobre todo si tomas en cuenta los riesgos que corres al involucrarte con alguien que sólo te quiere por tu físico: pueden comenzar una relación sexualmente activa y entonces es muy probable que ocurra un embarazo. Y todo porque no quisieron echar a perder la pasión del momento, echaron a perder su vida y tal vez la de otro ser inocente.
EL MASOQUISTA
Es el tipo de relación donde los novios se pelean más tiempo del que están en paz. No pueden entablar ninguna conversación sin que ésta termine en una horrible discusión. Siempre se la pasan reclamándose, gritándose, lastimándose. .. es decir, una constante sensación de infelicidad.
Consejo: Tómalo o déjalo... Analiza: ¿tu relación te produce más lágrimas y preocupaciones que risas y momentos de alegría? Si es así, entonces es el momento de salir corriendo... ¡pero ya! Quien te ama de verdad, sólo desea tu bien y no busca hacerte sufrir; por el contrario, hace todo lo posible para verte feliz en cualquier momento.
El súper héroe
Digamos que uno de los dos se la pasó rentando las películas de superman durante toda su niñez y, como consecuencia de este exceso de heroica fantasía, ahora el susodicho o susodicha creen fervientemente que ellos son algo así como la salvación para su pareja.
Bueno, hablando en serio, este tipo de noviazgo es más común de lo que crees. Sucede cuando te enamoras de alguien con problemas ya sea físicos o emocionales y quieres resolvérselos o ayudarlo a sentirse mejor. Yo lo veo mucho en chavas que se enamoran del típico niño rebelde, ya sabes: fumador empedernido, borrachín, mujeriego, incluso hasta medio drogo. Ellas juran que lo van a hacer cambiar, que su amor le va hacer enderezar el camino...
¿Cómo puedes saber si eres un novio súper héroe? Fácil. Nada más pregúntate cómo ves tú a tu pareja. Si la ves igual que tú, con defectos y cualidades normales, entonces andamos bien; si la ves por debajo de ti, como alguien con muchos problemas, baja autoestima, problemas de actitud, que necesita que alguien le ayude urgentemente, entonces ya tienes bien puesto tu disfraz de súper héroe.
Consejo: Tómalo o déjalo... Sin ánimos de ofender, sólo tengo tres palabras para los novios súper héroes: ja ja ja. Es muy difícil que sólo el amor haga que una persona con problemas graves cambie; para esto hace falta terapia, fuerza de voluntad y que la persona desee cambiar. No te hagas bolas ni imagines que eres batichica o el hombre araña porque no lo eres. Eres una persona común, con necesidades comunes y cualidades comunes; mientras no tengas una capita mágica que te haga volar por el espacio o unos poderes sobrenaturales, estas llamada a tener un novio normal, con defectos normales; alguien que sea capaz de darte seguridad y confianza a ti también.
EL AMIGUERO
Es el típico especimen que trata a su novia(o) como si fuera uno más del grupo de amigos. Nunca tiene tiempo para su pareja porque prefiere andar con sus amigos en el reventón; y si la novia o el novio se molesta por esta situación...¡¡¡aguas!!!... se desata la tercera guerra mundial porque el individuo en cuestión argumenta que no tiene libertad, que la pareja solo quiere acapararlo, que necesita su propio espacio y no sé cuantas cosas más. He aquí que la pobre incauta tiene que aguantarse las horas de parranda con los amigotes de su novio porque no hay otra forma de pasar tiempo con su amorcito.
Consejo: Tómalo o déjalo... Si al leer estas líneas te zumbaron los oídos y sentiste como si un enorme dedo índice te apuntara directamente a tu pimpolluela cara... quiere decir que hubo una identificació n entre tú y este tipo de noviazgo. Si tú eres la víctima de la situación, es decir, si tienes que aventarte el maratón cada fin de semana con los amigos de tu novio o la amiguitas de tu niña, es preciso que hables claro con tu pareja y le expliques que el noviazgo es algo más que una simple amistad. La etapa de noviazgo se caracteriza por el conocimiento profundo de la otra persona a fin de que sepamos con claridad si deseamos pasar con ella el resto de nuestra vida. Esto no se puede lograr si no salen solos de vez en cuando y platican de cosas importantes para los dos.
EL PEOR-ES-NADA
De repente, como si se tratara del rotavirus, todas tus amigas y amigos empiezan a salir con chavos y chavas y empiezan a formarse las parejitas de novios. Tú, cual témpano de hielo en medio del océano, sigues sin pescar ni los rayitos del sol. Es por eso que caes redondita con el primer incauto que te diga palabritas de amor al oído.
Es normal que te sientas un poco aislada porque todas tus amigas o tus cuates ya tienen pareja. Créeme que conozco por experiencia la pesadilla de llegar a una fiesta y estar solita porque todos andan acompañados y a ti nadie te hizo el favor de avisarte que era una cena de parejas. Lo que no es normal es que te lances a iniciar una relación de noviazgo sólo porque te sientes urgida o urgido, según sea el caso. Sería muy injusto para tu pareja, ¿no crees? Peor aún, ¿cómo te sentirías si tú fueras el peor-es-nada de otra persona?
Consejo: Tómalo o déjalo... Es hora de que revises con profundidad cuál es tu concepto de noviazgo y qué esperas de una relación de pareja. Si lo que buscas es simplemente compañía para no sentirte tan solo, es mejor que le digas adiós a esa novia o a ese galán... no estás siendo justo y eso no se vale; tarde o temprano te vas a arrepentir y será más difícil terminar la relación. Busca más amigos, sal a pasear con ellos. Recuerda que un noviazgo va más allá de la compañía o la amistad; un noviazgo es un compromiso de aceptación, respeto y amor.
EL CARCELERO
No tengo ni la menor idea de cómo se siente estar en la cárcel pero no hay que tener mucha experiencia en esos asuntos para asegurar que ninguno de los que ya han pisado ese terreno desea volver ahí. Imagínate lo horrible que ha de ser estar vigilado las 24 horas del día, no hacer nada a tu antojo, vivir con el temor de que te vayan a castigar por algo que tú ni hiciste, etc., etc., etc. Escalofriante ¿verdad? Pues me temo que esto pasa más allá de los muros de una prisión.
Es muy común ver a jóvenes (hombres o mujeres) que se encuentran esclavizados a una pareja que no les permite hacer nada por temor a que se vaya de su lado. Esto es pura falta de confianza en la otra persona y una relación de noviazgo no puede crecer y fortalecerse si no cuenta con la base de la confianza mutua.
Fíjate bien, cuando se trata de un novio carcelero: No la deja salir con sus amigas porque dice que nada más salen a ligar; no la deja ponerse ropa ajustada o que resalte sus atributos corporales; no le gusta que se maquille y que se ponga bonita; se convulsiona si se entera que su novia habló por teléfono con un amigo (hombre, por supuesto) y, todavía peor, le da una embolia cerebral si se entera de que vio a su ex novio y que platicó con él.
Si se tratara de una carcelera: Quiere saber en dónde y con quién esta su novio las 24 horas del día; no soporta que tenga amigas; se muere de la rabia cada vez que sabe que la ex de su novio está en el miso lugar donde están ellos y lo amenaza con dejarlo si se le ocurre saludarla; se pone verde del coraje cuando al niño se le ocurre decir que Christina Aguilera esta muy bonita o que Britney Spears tiene un cuerpazo; organiza un complot con sus amigas para estar vigilando a su novio todo el día; checa la cuenta de correo electrónico de su galán sin que éste se entere; etc. etc.
Consejo: Tómalo o déjalo... Si tú eres el del complejo de carcelero, es mejor que analices tu autoestima. El problema es que crees que no eres lo suficientemente bueno o atractivo para mantener a tu pareja a tu lado y te sirves de muchas artimañas para retenerla contigo; sin embargo, tu juego te va a perjudicar porque a nadie le gusta estar con alguien que duda de sí mismo y de su pareja. Cada quien es como es y tiene una personalidad y estilo propios; no destruyas la personalidad de tu pareja sólo porque tienes miedo de que alguien más te la vaya a arrebatar. Habla con ella o con él y cuéntale tus miedos, vas a ver que te vas a sentir mejor contigo mismo y vas a confiar mucho más en ella.
EL ‘A TODO DAR’...
¿Qué te podré decir de este noviazgo? Es el mejor de todos. Es desinteresado, porque no pide nada a cambio de lo que da; es sincero, porque se muestra tal cual es; es respetuoso, leal, maduro, alegre, hay libertad y confianza y, sobre todo, fidelidad total.
Es aquella relación en donde sólo te interesa hacer feliz al otro, donde te preocupas por sus problemas y te alegras de sus éxitos como si fueran tuyos. Es el noviazgo en donde los dos se ayudan a ser mejores y son el uno para el otro, testimonio de pureza, amistad, sinceridad y coherencia. Conocen los defectos del otro, pero los aceptan y luchan para convertirlos en cualidades.
Consejo: Tómalo o déjalo... ¡Adelante! Si siguen así, las cosas van a funcionar de maravilla porque juntos saben divertirse sanamente; tienen muchos puntos en común, no sólo se gustan físicamente, sino que también se atraen emocionalmente; su comunicación es excelente y tienen planes y proyectos que los involucran a ambos.
Bueno, hay muchos estilos de noviazgo que no desarrollé pero lo importante es que analicen su noviazgo, vean si pueden mejorar como personas y como pareja y... ¡aprendan a amar de verdad!
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NO MORE LONELY NIGTHS
I can wait another day until I call you You've only got my heart on a string And everything a'flutter But another lonely night might take forever
We've only got each other to blame It's all the same to me love 'Cause I know what I feel to be right
No more lonely nights No more lonely nights You my guiding light Day or night I'm always there
May I never miss the thrill of being near you And if it takes a couple of years To turn your tears to laughter I will do what I feel to be right
No more lonely nights (never be another) No more lonely nights You my guiding light Day or night I'm always there
And I won't go away until you tell me so No, I'll never go away
Yes, I know what I feel to be right No more lonely nights (never be another) No more lonely nights You my guiding light
Day or night I'm always there And I won't go away until you tell me so No, I'll never go away And I won't go away until you tell me so No, I'll never go away No more lonely nights
Comunicarse y dialogar son dos verbos que tienen fronteras comunes. El uno y el otro, no obstante, tienen contornos peculiares y mutuamente complementarios. Por eso los estudiaremos por separado.
No decimos comunicar, porque esta forma verbal querría indicar algo así como entregar una cosa: comunicar un temor, una convicción, un criterio. En cambio, comunicarse encierra un sentido más entrañable y personal: entregar algo que es sustancialmente mío, algo que forma parte esencial de mi ser.
Nacido para comunicarse
Dios soñó y plasmó al hombre tal como El es: en una apertura donante y recipiente, siendo cada hombre un proyecto integrado en un conjunto de proyectos, entre los que, cada uno sin perder la individualidad, compartiera la riqueza de los demás y a su vez enriqueciera a todos.
El hombre fue llamado, no para permanecer ahí, como si fuera un ser acabado y encerrado, sino para superarse, trascender sus propias medidas, en comunión con todos los demás.
Como hemos hablado más arriba, la persona no es un ser «para sí» ni «hacia sí». La persona es por su naturaleza tensión y movimiento hacia el otro, hacia el otro centro subjetivo que vive su propia individualidad.
Si un hermano enciende luz verde y abre la pista, a esa tensión en dirección del otro hermano, entonces nace la relación viva yo-tú, se crea un nosotros y surge la comunidad. En la medida en que el hombre se abre y se da, en esa misma medida es libre y en esa misma medida madura y ama. El destino del hermano, la medida de su madurez es la entrega de su riqueza interior y, al mismo tiempo, la participación de la riqueza de los demás.
Comunicación no significa, pues, conversación ni intercambio de frases, preguntas y respuestas; ni siquiera significa, exactamente, diálogo. Antes bien, es relación y revelación interpersonal. Hay, en la comunicación, un amplio juego en el que se cruzan recíprocamente y se introyectan las individualidades. Hay intercomunicación de conciencias, por la que el otro vive en mí y conmigo, y yo vivo en él y con él.
Miedo a abrirse
Con frecuencia tenemos miedo a entrar en comunicación con los demás. Lo queremos y no lo queremos. Estamos convencidos de que hay que hacerlo, pero no nos agrada porque vislumbramos riesgos. Entramos en una sabrosa comunicación con los que tienen afinidad con nosotros. Pero en la fraternidad los gustos están fuera de circulación. Es el amor oblativo el que nos coloca por encima de los gustos.
Estamos dispuestos a acoger al otro, pero con tal de mantenerlo a cierta distancia. Resulta doloroso entregar la propia intimidad. Cuesta rasgar el velo de nuestro propio misterio, porque nos sentimos como «propietarios» de nosotros mismos.
Tenemos miedo porque si nos abrimos es como si perdiéramos lo más sagrado -y secreto- de nuestra persona. Jesús llama amigos a sus discípulos precisamente porque rasgó ante ellos el velo de su intimidad, y les comunicó los «secretos» que le había entregado el Padre.
* * *
Ese temor nos hace tomar la actitud de entreabrir calculadamente las puertas interiores a los demás, más para observarlos a ellos que para ser observados.
Si nos lanzamos al campo abierto de la comunicación, con las puertas abiertas de par en par, sentimos que nuestros puntos de vista (que generalmente contienen y sostienen nuestras posiciones vitales) corren peligro.
En otras oportunidades sentimos un oscuro temor de que los otros puedan descubrir en nosotros zonas inexploradas, y tenemos miedo a lo desconocido.
En una palabra, la comunicación es una aventura y exige coraje. Solamente con mucho amor uno se puede abrir. Pero el hecho de abrirse a los demás fortalece la personalidad y aumenta la capacidad de amor.
El arte de abrirse
Decimos, pues, que se necesitan coraje y amor para comunicarse. Pero hay algo más: el abrirse es también un arte, y como todo arte, la comunicación exige aprendizaje. Y es aprendizaje debe hacerse sobre todo en los días de la formación. Yo diría que formarse significa primariamente --para un religioso-- prepararse para la vida fraterna. La tarea primordial del maestro es ayudar al joven a «salirse» de sí mismo y abrirse a los demás.
El maestro se va a encontrar seguramente con caracteres reservados por nacimiento. Aunque el carácter típicamente reservado no sirve para la vida fraterna, sin embargo, en muchos casos, la gracia y una ayuda eficaz del maestro pueden liberar progresivamente al joven de timideces, complejos y obsesiones, encaminándolo lentamente hacia la madurez profunda y liberadora.
¿En qué consiste esa ayuda? Me parece que aquí, más que nunca, el maestro tiene que ser un entrenador. Será él mismo el que tendrá que abrirse al joven, creando un clima de cordialidad, de persona a persona. Teóricamente, el formador tendría que ser ante todo un maestro de comunicación. A través del trato y del diálogo personal, lo mismo que hace un entrenador de natación con el aprendiz, el formador deberá con su propia apertura hacer experimentar al joven en el difícil arte de la comunicación.
Deberá ejercitado también en ciertos mecanismos como trabajos de equipo, revisión de vida, dinámica de grupo, diálogos... haciéndole descubrir y superar las dificultades interiores de la apertura.
Las dificultades del tímido
El tímido es el que tiene dificultad de entrar en relación interpersonal con los demás.
El vulgo confunde al tímido con el apocado. Sin embargo, nada tiene que ver el uno con el otro. Muy al revés, es frecuente y hasta normal encontrarse con tímidos que actúan en la vida con seguridad y firmeza. Muchos de ellos son emprendedores, dinámicos y ejecutivos. Es frecuente encontrarse en la vida con personalidades con estas características: timidez v audacia.
El problema específico del tímido se hace presente al entrar en comunicación con los demás. Sufre siempre que tiene que entrar en relación con el otro. Logra hacerlo porque es tenaz, pero no sin una especial dificultad y una cierta torpeza. Tiene miedo del encuentro personal.
La timidez es generalmente innata: proviene de los códigos genéticos y está arraigada en la constitución general de la persona.
En cambio, otras deficiencias, que se parecen a la timidez, como los complejos, la inhibición y la inseguridad provienen normalmente de situaciones conflictivas o vacíos afectivos, ocurridos en la aurora de la vida. Estos no tienen necesariamente problemas de comunicación, sino otros de diferente naturaleza.
* * *
El tímido puede aparecer como persona poco fraterna, fría e incluso poco sincera. Más aún, siendo humilde, podría dar impresión de orgulloso a un observador superficial, y esto porque, por su instinto de fuga, tiende a evitar el encuentro con los de- más. No causa buena impresión a primera vista. Podría causar admiración pero no agrado.
El tímido no es autoritario, sí ejecutivo. Otra cosa es el acomplejado. Este sí es autoritario, y peligrosamente autoritario. Se aferra y se escuda en la autoridad y trata de compensar su inseguridad interior con «gestos» seguros y decisiones categóricas. El acomplejado es un «gobernante» desastroso. Es sus pica" y cualquier resistencia a su opinión la considera como una actitud contra su persona. Pero él se defiende, no con su persona, sino manipulando la sagrada autoridad. Se hace fuerte en la autoridad, porque siente que su persona es «poca cosa».
* * *
Sabemos que en la vida no hay nada químicamente puro. Estos modos diferentes de ser o de actuar, normalmente están mezclados.
¿Cabe liberarse de la timidez? Cabe mejoría, pero no sanación, porque así como los complejos son «enfermedades», la timidez es un modo de ser.
El tímido tendrá que tener paciencia consigo mismo y asumir con paz su modo de ser. Deberá esforzarse por superar su instinto de fuga y por comunicarse. Pero aun con este esfuerzo, le costará mucho adquirir naturalidad. Los hermanos que lo rodean deberán comprenderlo y aceptarlo tal como es, y así ayudarlo a superar su innata dificultad para la comunicación.
Hasta el 19 de Junio de 2010, cada primer jueves de mes se concede indulgencia plenaria a los fieles que:
1)realmente arrepentidos
2)en una iglesia u oratorio
3)asistan con devoción al sacrificio divino de la misa
4)ofrezcan oraciones a Jesucristo por los sacerdotes
5)y cualquier obra buena realizada ese día, para que los santifique y los modele según su Corazón,
6)Se confiesen sacramentalmente y cumplan la penitencia
7)Recen por la intención del Sumo Pontífice
Cualquier otro día de este año sacerdotal hay indulgencia parcial a todos los fieles cada vez que recen con devoción en honor del Sagrado Corazón de Jesús cinco padrenuestros, avemarías y glorias, u otra oración aprobada específicamente, para que los sacerdotes se conserven en pureza y santidad de vida.
PENITENCIARÍA APOSTÓLICA
INDULGENCIAS CON OCASIÓN DEL AÑO SACERDOTAL
Como se anunció, el Papa Benedicto XVI decidió convocar un Año sacerdotal especial con ocasión del 150 aniversario de la muerte de san Juan María Vianney, cura de Ars, modelo luminoso de pastor, entregado completamente al servicio del pueblo de Dios. Durante este Año sacerdotal, que comenzará el 19 de junio de 2009 y se concluirá el 19 de junio de 2010, se concede el don de indulgencias especiales, de acuerdo con lo que se especifica en el siguiente Decreto de la Penitenciaría apostólica.
DECRETO
Se enriquecen con el don de sagradas indulgencias algunas prácticas de piedad que se realicen durante el Año sacerdotal convocado en honor de san Juan María Vianney.
Ya se acerca el día en que se conmemorará el 150° aniversario de la piadosa muerte de san Juan María Vianney, cura de Ars, que aquí en la tierra fue un admirable modelo de auténtico pastor al servicio de la grey de Cristo.
Dado que su ejemplo ha impulsado a los fieles, y principalmente a los sacerdotes, a imitar sus virtudes, el Sumo Pontífice Benedicto XVI ha establecido que, con esta ocasión, desde el 19 de junio de 2009 hasta el 19 de junio de 2010 se celebre en toda la Iglesia un Año sacerdotal especial, durante el cual los sacerdotes se fortalezcan cada vez más en la fidelidad a Cristo con piadosas meditaciones, prácticas de piedad y otras obras oportunas.
Este tiempo sagrado comenzará con la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, Jornada de santificación de los sacerdotes, cuando el Sumo Pontífice celebre las Vísperas ante las sagradas reliquias de san Juan María Vianney, traídas a Roma por el obispo de Belley-Ars. Benedicto XVI concluirá el Año sacerdotal en la plaza de San Pedro, en presencia de sacerdotes procedentes de todo el mundo, que renovarán su fidelidad a Cristo y su vínculo de fraternidad.
Esfuércense los sacerdotes, con oraciones y obras buenas, por obtener de Cristo, sumo y eterno Sacerdote, la gracia de brillar por la fe, la esperanza y la caridad, y otras virtudes, y muestren con su estilo de vida, pero también con su aspecto exterior, que están plenamente entregados al bien espiritual del pueblo, que es lo que la Iglesia siempre ha buscado por encima de cualquier otra cosa.
Para conseguir mejor este fin, ayudará en gran medida el don de las sagradas indulgencias que la Penitenciaría apostólica, con este Decreto, promulgado de acuerdo con la voluntad del Sumo Pontífice, otorga benignamente durante el Año sacerdotal.
A. A los sacerdotes realmente arrepentidos, que cualquier día recen con devoción al menos las Laudes matutinas o las Vísperas ante el Santísimo Sacramento, expuesto a la adoración pública o reservado en el sagrario, y, a ejemplo de san Juan María Vianney, se ofrezcan con espíritu dispuesto y generoso a la celebración de los sacramentos, sobre todo al de la Penitencia, se les imparte misericordiosamente en Dios la indulgencia plenaria, que podrán aplicar también a los presbíteros difuntos como sufragio si, de acuerdo con las normas vigentes, se acercan a la confesión sacramental y al banquete eucarístico, y oran según las intenciones del Sumo Pontífice.
A los sacerdotes se les concede, además, la indulgencia parcial, también aplicable a los presbíteros difuntos, cada vez que recen con devoción oraciones aprobadas, para llevar una vida santa y cumplir santamente las tareas a ellos encomendadas.
B. A todos los fieles realmente arrepentidos que, en una iglesia u oratorio, asistan con devoción al sacrificio divino de la misa y ofrezcan por los sacerdotes de la Iglesia oraciones a Jesucristo, sumo y eterno Sacerdote, y cualquier obra buena realizada ese día, para que los santifique y los modele según su Corazón, se les concede la indulgencia plenaria, a condición de que hayan expiado sus pecados con la penitencia sacramental y hayan elevado oraciones según la intención del Sumo Pontífice: en los días en que se abre y se clausura el Año sacerdotal, en el día del 150° aniversario de la piadosa muerte de san Juan María Vianney, en el primer jueves de mes o en cualquier otro día establecido por los Ordinarios de los lugares para utilidad de los fieles.
Será muy conveniente que, en las iglesias catedrales y parroquiales, sean los mismos sacerdotes encargados del cuidado pastoral quienes dirijan públicamente estas prácticas de piedad, celebren la santa misa y confiesen a los fieles.
También se concederá la indulgencia plenaria a los ancianos, a los enfermos y a todos aquellos que por motivos legítimos no puedan salir de casa, si con el espíritu desprendido de cualquier pecado y con la intención de cumplir, en cuanto les sea posible, las tres acostumbradas condiciones, en su casa o donde se encuentren a causa de su impedimento, en los días antes determinados rezan oraciones por la santificación de los sacerdotes, y ofrecen con confianza a Dios, por medio de María, Reina de los Apóstoles, sus enfermedades y las molestias de su vida.
Por último, se concede la indulgencia parcial a todos los fieles cada vez que recen con devoción en honor del Sagrado Corazón de Jesús cinco padrenuestros, avemarías y glorias, u otra oración aprobada específicamente, para que los sacerdotes se conserven en pureza y santidad de vida. Este Decreto tiene vigor a lo largo de todo el Año sacerdotal. No obstante cualquier disposición contraria.
Dado en Roma, en la sede de la Penitenciaría apostólica, el 25 de abril, fiesta de San Marcos evangelista, año de la encarnación del Señor 2009.
Cardenal James Francis Stafford Penitenciario mayor
Gianfranco Girotti, o.f.m.conv. Obispo titular de Meta, Regente
Hombres que cambiaron sus valores políticos y religiosos por una vida de humildad y perdón, al lado de Cristo.
Vamos a contemplar en estos dos Apóstoles ese cambio profundo de vida. Son para nosotros los hombres que cambiaron sus valores políticos religiosos por una vida al lado de Cristo basada en la humildad, en la mansedumbre y en el perdón.
Pertenecían según podemos saber al grupo de los zelotes, un grupo de judíos convencidos de su fe y de sus tradiciones, pero que combatían al opresor romano y esperaban un Mesías que los liberara de aquella opresión. Cristo les sale al paso, sin importarle su militancia y sus convicciones, y les invita a seguirle. Ello va a suponer un cambio de mentalidad, una conversión interior, un abandono de algo muy metido en sus corazones. Así se convertirán con el tiempo en hombres que lucharán por liberar al hombre de otras esclavitudes distintas a las políticas: la esclavitud del pecado, la esclavitud de las pasiones, la esclavitud, sobre todo, del propio yo. En este contexto vamos a contemplar el cambio que lógicamente se tuvo que realizar en ellos.
Del odio al amor.
Sabemos que todo judío odiaba a los romanos. Aquello sólo era símbolo de una realidad que se repite en el corazón del hombre: el rencor, el odio, la acepción de personas. Al ser llamados por Cristo Judas y Simón empiezan a comprender que el Maestro centra su mensaje en el amor, en el perdón, en el olvido de las ofensas. Sin duda, en su interior tuvo que darse una revolución profunda, difícil, sangrante. Pero poco a poco empezó a entrar en ellos la comprensión de una nueva visión del hombre, no como enemigo, sino como hermano, hijo del mismo Padre, que ama a todos y hace salir el sol sobre buenos y malos. Así el odio, el rencor, la venganza fueron desapareciendo y en su lugar se situaron la paz, la oración por los enemigos, el amor.
De la ira a la mansedumbre.
Los zelotes emprendían campañas de acoso violentas contra los romanos, aunque casi siempre llevaron las de perder. Les movía en rencor, y el rencor engendra ira y violencia. Desde el principio Judas y Simón empezaron a escuchar del Maestro palabras de mansedumbre: Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra (Mt 5,4). ¡Qué difícil debió ser para ellos abandonar el camino de la ira para acercarse a los hombres con bondad, con respeto, con comprensión! Sin embargo, estamos seguros de que pronto comprendieron que aquel camino lograba mejores frutos en la relación entre los hombres. No les pedía Cristo que destruyeran su forma de ser, sino que emplearan para el bien aquella fuerza interior que un día usaron mal, porque la pusieron al servicio de sus pasiones.
Del Dios de la venganza al Dios del amor.
También Judas y Simón tuvieron que entrar por medio de Cristo, Dios hecho hombre, a la comprensión de un Dios distinto, un Dios que es Padre bondadoso, amable, bueno. Esta conversión debió ser dura para hombres que tenían una clara conciencia de ser parte del pueblo elegido y que precisamente rechazaban a los romanos porque éstos intentaban arrebatarles su fe, sus costumbres, sus tradiciones. Es curioso, pero Dios nos pide que amemos incluso a quienes le odian a Él, a quienes le persiguen en su Iglesia, a quienes parecen enemigos irreconciliables de la fe. Más aún, nos asegura que con el amor convenceremos al mundo de la autenticidad de nuestra fe.
A la luz del Evangelio de Cristo y del ejemplo de estos dos Apóstoles, nosotros, hombres de hoy, tenemos que revisar nuestra vida y decidir qué cambios debemos realizar para ser cristianos de veras. ¿Qué nos puede pedir Dios tomando como punto de referencia los valores de la humildad, de la pobreza y de la abnegación? Sin duda, podrían ser muchísimas cosas e, incluso, cada uno tendrá necesidades distintas. Sin embargo, vamos a repasar algunas de las exigencias contenidas en estos valores para nosotros, hombres, padres de familia, esposos, profesionales, miembros de la Iglesia.
· Dios nos pide en primer lugar un cambio de mentalidad. Con frecuencia nuestra mente, nuestra inteligencia, nuestra razón están prisioneras de lo material, de lo cotidiano, de lo intrascendente, de lo inmediato. Parecemos ciudadanos de una tierra sin horizontes y sin futuro. Nos parecemos a aquel hombre rico que, tras una buena cosecha, se construye unos grandes graneros y se invita a sí mismo a vivir bien (Lc 12, 16-21). ¡Cómo necesitamos levantar nuestra mirada a la eternidad, dar prioridad a lo espiritual, apreciar más las realidades importantes de la vida como la fe, la familia, la amistad! No nos resulta fácil esta liberación, porque además vivimos en una sociedad que sólo nos habla de bienestar, de comodidad, de éxito, de eficacia. Sin embargo, con los días y con los años vamos saboreando el sabor amargo de una vida que se encierra sobre sí misma sin horizontes y sin futuro.
Tenemos que decidirnos, pues, por dar prioridad al espíritu y a sus cosas sobre la materia, poniendo a Dios como centro de nuestro vida, y no a nosotros como centro de Dios. Tenemos que optar por la oración, por los sacramentos, por las practicas religiosas en lugar de dejarlas relegadas por culpa de nuestras ocupaciones. Tenemos que ser hombres de vida interior más que de acción. Tenemos que defender más la familia que el trabajo. Tenemos que cuidar más la paz interior que las cuentas bancarias.
· Dios nos pide en segundo lugar un cambio de corazón. Y os daré un corazón nuevo, infundiré en vosotros un espíritu nuevo, quitaré de vuestra carne el corazón de piedra y os daré un corazón de carne (Ez 36, 26). El corazón de piedra es ese corazón endurecido por el racionalismo, el orgullo, la autosuficiencia, la vanidad, el sentido de superioridad. Y el corazón de carne es ese otro corazón humilde, anclado en la fe, sencillo, sin complicaciones, cordial. Es muy necesario para nosotros los hombres abandonar esa falsa madurez que nos conduce frecuentemente a actitudes marcadas por el individualismo, la seguridad, la fuerza, pero que encierran tal vez posturas egoístas, cobardías inconfesables, miedo a la verdad. Tenemos que hacernos como niños. Tenemos que aceptarnos como limitados. Tenemos que aprender a equivocarnos sin rubores. Tenemos que decidirnos a pedir ayuda a los demás y a recibir de los demás con paz sugerencias, correcciones. Tenemos, en definitiva, que dejar los hábitos del hombre viejo para asumir los del hombre nuevo, creado a imagen de Cristo.
· Dios nos pide en tercer lugar un cambio de actitudes. Con frecuencia nuestra vida responde a un esquema que difícilmente alteramos con los años. Nos convencemos de unas prioridades que casi sacralizamos; nos instalamos en unas costumbres que no dejamos por ningún motivo; nos hacemos dueños de unos prejuicios que nadie nos hará cambiar; nos aficionamos a un estilo de vida que no nos complique nuestra relación con el entorno; nos ponemos unos límites para no dar más de nosotros mismos; nos diferenciamos de todos para poder vivir a gusto con nuestra mediocridad. Hay que cambiar en todos estos campos, tras los cuales se puede ocultar desde la pereza hasta la presunción, desde la mentira hasta la avaricia, desde la cobardía hasta la falsa prudencia.
Por el contrario, tenemos que abrirnos al cambio, abandonar prejuicios, convencernos de nuestras mentiras, romper con nuestros hábitos egoístas, abrir las puertas a una vida más marcada por los sentimientos y la afectividad. Y evidentemente todo ello para ser personas equilibradas, ricas interiormente, abiertas a la felicidad, pues Dios nos quiere así.
Aceptar es más que respetar y menos que acoger. Muchas veces aceptar se entiende en el sentido de acoger.
Aceptar es esto: yo admito con paz que el otro sea tal como es.
Aceptar y comprender tienen fronteras comunes, y a la: hora de la vivencia uno no sabe dónde están sus límites correspondientes.
El otro es casi siempre un desconocido. Y por desconocido, es un incomprendido. Y por incomprendido, no es aceptado y surgen conflictos con él.
El misterio del hermano
El otro no escogió la existencia. En el momento radical, en la raíz de su existencia, el otro no tuvo libertad porque no optó por esta vida. El fue arrojado a la existencia sin haberla deseado ni escogido. Y está ahí.
El no escogió a sus padres. ¿Quién sabe si con otros progenitores --otros códigos genéticos y otras combinaciones de cromosomas- habría sido una personalidad fascinante?
A él no le gusta su propio físico. Si él hubiera escogido sus rasgos físicos, no habría en el mundo morfología tan espléndida como la suya.
No le gusta la mayor parte de su propia constitución. Dice que su memoria es como una facultad avejentada y enferma. Su inteligencia le parece a él como un candil de pálida luz. Para mal de males, está dotado de un deseo de poder, ansia de notoriedad y necesidad de estimación tan grandes que, por contraste, arman en su interior un permanente esta- do conflictivo.
Las mil y una reacciones de su complejísimo temperamento y de su extraño carácter -que a mí tanto me irritan- él mismo no las puede soportar y tiene que cargar con ellas. A él le gustaría ser constante, y es versátil. Le gustaría ser suave, y es compulsivo. Le gustaría ser alegre, y es melancólico. Le gustaría ser puro, y es sensual. Le gustaría ser equilibrado, y es neurótico. No escogió nada. Todo lo recibió sin culpa ni mérito, y es muy poco lo que puede cambiar.
En resumen, el misterio profundo del hermano está en esto: sin desearlo él mismo, lo echaron a participar en esta carrera. No puede dejar de participar ni salirse de la carrera. Saldrá de ella, no cuando él quiera, sino cuando lo saquen.
Más aún; no solamente tiene que participar de una carrera no deseada, sino que tiene que hacerlo con un caballo que no es de su agrado. Y si el caballo es lerdo y lento, él no puede protestar porque sería como castigarse a sí mismo. Y si llega el último a la meta, por la incompetencia del caballo, sólo le resta sentir vergüenza de sí mismo, que es el peor castigo.
Ciertamente no podemos caer en un determinismo fatalista. Existen la gracia y la libertad. Pero aun la gracia está condicionada por la naturaleza. Ni la gracia puede obrar milagros de transformación, cuando la naturaleza está radicalmente deteriorada.
* * *
Frente a este misterio del hermano, se levantan las grandes preguntas: ¿Dónde está la culpabilidad? ¿Por qué rechazar al hermano como si fuera un monstruo, cuando en realidad es una víctima de las circunstancias concurrentes? ¿Qué sentido tiene el irritarse contra su modo de ser, que él no escogió? ¿Para qué levantar el muro de la ira, si merece ser arropado con el manto de la comprensión?
He aquí la gran conclusión: aceptar al hermano tal como es.
Si yo, deseándolo vivamente, no puedo agregar un centímetro a mi estatura, cuánto menos podré agregar un centímetro a la estatura del otro airándome contra él.
Si yo debo aceptarme tal como soy, y no tal como quisiera ser (en este caso no habría hombre más magnífico que yo en el mundo), se concluye que debo aceptar al otro, no tal como a mí me gustaría que él fuera, sino tal como en realidad es.
* * *
Lo difícil -y necesario- es aceptar al otro como distinto. En una comunidad hay siempre muchas modalidades individuales. Unos son tímidos, otros audaces; unos callados, otros expresivos. ¿Por qué el tímido tendría que alterarse porque el otro sea un arrojado, o por qué el audaz tendría que enojarse por- que el otro está siempre quietecito en un rincón?
Unos tienen gran capacidad de trabajo; otros son muy limitados. Los primeros no quieran medir al segundo según su propia medida. ¿Por qué el eufórico tendría que quejarse del pusilánime?
El que sea controlado acepte al impulsivo como impulsivo. El que sea alegre, acepte al melancólico como tal. El modesto acepte al vanidoso. El introvertido no se queje del extrovertido. La comunidad es casi siempre como un mosaico multicolor, de tanta variedad y modalidades como para elevar un himno de admiración al Creador.
Hay también variedad de vocaciones. Unos son urgidos por un apostolado activo, otros tienen fuerte tendencia a fomentar la intimidad con el Señor. Aceptarse en su vocación singular. Existen también criterios diferentes. Unos hallan que la actividad debe enfilarse primeramente a solucionar el hambre del estómago. Otros encuentran que antes que nada estamos para saciar el hambre del corazón.
En una comunidad hay diversidad de edades, y esta diversidad no raras veces suele ser motivo de di- vergencias. Los miembros jóvenes deben aceptar a los de mayor edad como son, con su riqueza y su pobreza.
Y los miembros experimentados en la vida, deben mirar con simpatía el entusiasmo juvenil de los que están entrando en la vida. Aceptarse mutuamente con un intercambio recíproco de bienes y limitaciones.
* * *
Aceptar es, pues, salirse de sí mismo, situarse en el lugar del otro, «dentro» de él, para analizarlo «desde» él mismo y no desde mi perspectiva.
Aceptar al otro significa también considerarlo como un regalo de Dios, dado expresamente para mí. Significa alegrarse de su existencia, reconocerla como positiva y celebrarla.
Aceptar, finalmente, significa abrirse al otro en forma de servicio, atención, estima y estímulo.
Porque hay momentos en que quizás estando ahí, compartiendo y caminando al lado de mucha gente, sentimos que nadie nos está realmente viendo ni se está dando cuenta lo que nuestro corazón siente…
Y nos agota tener que hacer siempre esfuerzos de más, lanzar un lamento y dejar una lágrima escapar, si es demasiado evidente que lo único que quizás hemos de añorar, es un alma que sepa ver un poco más allá de lo que a simple vista se logra contemplar…
Es tan difícil poder expresar el sentir, por miedo quizás a que otros no logren entenderlo ni lo sepan asumir, tal vez porque para la humanidad a veces parece que lo que viven los demás, es una noticia que hay que ver, para comentar y en muchos casos hasta difundir…
Y quisiéramos que alguien nos diera ese abrazo que no nos atrevemos a pedir, o que nos diga esa frase que impulsa y sostiene para que no nos vayamos a rendir, sin tener que decir lo que nos pasa, nos detiene y nos impide seguir; pero en momentos así, es cuando sentimos que nadie nos ve aunque estemos ahí…
Cuando sentimos que nadie nos ve, acude a nuestro auxilio "Doña Soledad", se sienta en esa silla en la que todos en algunos momento se sientan, descansan, toman algo, se levantan y se van; porque en esta vida parece que las personas son como una brisa que a veces casi no se sienten, pero otros momentos se convierten en huracán que arrasan pero que no se quedan para siempre…
Hoy en día cada uno anda en su propio ritual, apostando carreras con el tiempo, sin mirar detenidamente a quien a su lado ha de caminar; es por eso que muchas veces sentimos que nadie nos está viendo, ni se están dando cuenta de lo que estamos viviendo.
Y no podemos acomodarnos en la tristeza y vacío que causa el sentir, que cuando necesitamos que vean que estamos ahí, a los demás les cuesta mucho abrir los ojos un poquito más y poderlo descubrir… en momentos así en los que experimentamos que nadie nos está viendo, es cuando el Amigazo más fijamente nos está contemplando y protegiendo, porque aunque se nos olvide que el camina a nuestro lado y nos cueste sentirlo sin verlo, El es quien guía nuestros pasos, nos está reparando y sosteniendo…
MAÑANA CELEBRAMOS EL DOMUND... EL DOMINGO MUNDIAL DE LAS MISIONES
LES COMPARTO UN TRABAJO QUE HICE PARA LA MATERIA DE VISION FRANCISCANA
DE LA VIDA, CUANDO ERA ESTUDIANTE DE FILOSOFIA.... HACE ALGUNOS AÑITOS...
VISIÓNFRANCISCANA DE LA VIDA.
SAN FRANCISCO Y LAS MISIONES
Fray Fernando Arturo Rodríguez Cárdenas.
Filosofado Franciscano
Convento de Ntra. Sra. de Zapopan.
Abril 1984
I.INTRODUCCIÓN:
Para el presente trabajo de la materia Visión Franciscana de la Vida, he escogido el tema "San Francisco y las Misiones" porque es el aspecto misional uno de los que a mí más me atraen de la vivencia actual del franciscanismo.
Para mucha gente, el aspecto misional es muy característico de los franciscanos.Incluso me he encontrado personas que piensan que es a lo único a lo que nos dedicamos.Y es que en nuestro ambiente pesa mucho el trabajo misional realizado por los franciscanos en la evangelización de México.Gloriosa herencia que más quemotivo de vanagloria debe ser para nosotros una gran responsabilidad, pues nos dice N:P: San Francisco que es muy vergonzoso que si unos hicieron grandes obras, nosotros con sólo narrarlas queramos recibir gloria y honor (Adm. 6).
En este tiempo el Espíritu Santo está sucitando un gran movimiento misionero "ad gentes", despertando en la conciencia de los fieles la responsabilidad que tenemos los cristianos de extender el reinado de Cristo a los corazones de tantos millones de personas que en nuestro mundo actual aún no conocen a Cristo.Y aunque nuestra gran familia franciscana ha respondido y está participando, si quiere ser fiel al espíritu de su santo fundador, debe incrementar mucho más esa participación.Los franciscanos necesitamos estar más comprometidos personal y comunitariamente con la obra misional de Cristo y su Iglesia.
¿En qué me baso para hacer la anterior afirmación?En la esencia misma del franciscanismo, que es la experiencia vivida por Francisco de Asís.Por eso en el presente trabajo quiero analizar aunque sea muy someramente la aportación que él hizo a la obra misional y profundizar sobre los fundamentos de su acción misionera.
II.DESARROLLO:
1.APORTACIÓN DE SAN FRANCISCO A LA OBRA MISIONAL.
a)Síntesis de la vida religiosa y la vida apostólica.
En los tiempos de San Francisco regía una concepción de la vida religiosa sumamente verticalista:se contraponía la vida de unión con Dios con el apostolado.Tanto el anacoreta como el monje vivía su consagración a Dios apartado del mundo, del trato con los hombres.Se consideraba que éste último perjudicaba aquella.Había habido intentos de síntesis como los de San Agustín de Canterbury, San Bonifacio, los hermanos Cirilo y Metodio, monjes misioneros; o como los canónigos regulares de san Agustín o los premonstratenses.Pero estas eran notables excepciones en medio de una concepción general contraria.
La vida religiosa pretendía imitar la comunidad apostólica de Jerusalén; Francisco de Asís, con una visión más amplia, la extiende, sin negarla, a la comunidad apostólica itinerante en cumplimiento del mandato misionero de Cristo.Y de tal manera viven esta forma de vida religiosa él y sus hermanos, que lograron que esa fecunda síntesis se generalizara.
b)Revitalización de la actividad misionera.
Para Francisco es claro que el seguimiento de Cristo implica el ir a comunicar a los demás la Buena Nueva, y no bien ha reunido siete hermanos en su naciente fraternidad cuando los envía, en grupos de dos en dos, participando él mismo, "anunciando a los hombres la paz y la penitencia" (I Cel. 29).A partir de entonces su vida y la de sus hermanos es un constante ira hacia los hombres, buscando acercarlos a Dios, sin por esto descuidar su propia vida espiritual, sustentada por temporadas de vida eremítica y por la vida franciscana.
Aunque al principio fueron objeto de persecuciones, poco a poco los frailes fueron bien vistos en sus recorridos por toda Europa llevando la Buena Nueva de Nuestro Señor Jesucristo, revitalizando las llamadas misiones entre fieles.Pero Francisco no se conformó con eso y llegó hasta el osado extremo de ira a predicar el Evangelio a los musulmanes de Egipto, ¡en plena cruzada militar!.Antes de él se pensaba que el único diálogo entre el cristianismo y el islam era el de las armas... después de su fallido intento de convertir al Sultán, la Iglesia volvió a desarrollar su celo misional por los paganos.
c)Legislación Misionera.
Francisco fue el primer fundador de una orden religiosa que incluyó en su Regla un capítulo sobre las misiones, reglamentando esta importante actividad, y haciéndola parte esencial del carisma franciscano.En el capítulo XVI de su primera regla (1221), expone el fundamento evangélico del espíritu misional de su orden, sus métodos y motivaciones.En el capítulo XII de la regla bulada (1223) defiende el tema en apretada síntesis.
No invoca los clásicos textos (Mt 28,19; Mc 16,15) para fundamentar el espíritu misionero de su familia religiosa; escoge otro texto más acorde con la misión del Hermano Menor:"He aquí que os envío como ovejas en medio de lobos.Sed, pues, prudentes como serpientes y sencillos como palomas" (Mt. 10, 16).Esto rompe con toda lógica humana, y obliga al Hermano Menor a poner todo lo que esté de su parte en la obra misional, con sencillez y prudencia, pero a la vez con un profundo espíritu de fe, a esperarlo todo de Dios.
El método que el capítulo XVI de la regla no bulada propone, es sin duda alguna una síntesis de las propias experiencias misionales de San Francisco.En resumen propone tres cosas:Dar testimonio primeramente ("Que no promuevan disputas y controversias, sino que se sometan a toda criatura por Dios y confiesen que son cristianos"); posteriormente predicar con la palabra ("Cuando les parezca que agrada al Señor, anuncien la palabra de Dios para que crean en Dios omnipotente... para que se bauticen y hagan cristianos"); finalmente, estar dispuestos al martirio ("Y todos los hermanos, dondequiera que estén, recuerden que se dieron y abandonaron sus cuerpos al Señor Jesucristo.Y por su amor deben exponerse a los enemigos tanto visibles como invisibles").
Como motivación, Francisco coloca toda una serie de textos evangélicos referentes a la persecución por el Reino de los cielos y su recompensa.Las misiones sin duda alguna entrañan muchos riesgos, pero también gozan de una especial protección del Señor.
2.FUNDAMENTOS DE LA ACTIVIDAD MISIONERA FRANCISCANA.
a)Designio salvador de Dios manifestado en Cristo.
En la segunda carta a todos los fieles, al hablar sobre Cristo como la Palabra Encarnada, dice:"Y la voluntad de su Padre fue que su bendito y glorioso Hijo, a quien nos dio para nosotros y que nació por nuestro bien, se ofreciese a sí mismo como sacrificio y hostia, por medio de su propia sangre, en el altar de la cruz; no para sí mismo, por quien todo fue hecho, sino por nuestros pecados, dejándonos ejemplo para que sigamos sus huellas" (2 Cta F 11-14).
b)Vocación Misionera de San Francisco.
Desde los inicios de su conversión, Francisco es enviado por Cristo hacia los demás, ya sea por una moción interior como el impulso que le hizo ir al encuentro de los leprosos, o por viva voz, como cuando lo envía a reparar la Iglesia en la ermita de San Damián; también es enviado por medio de los demás, como cuando recibió el mandato de no vivir sólo para sí de labios de Santa Clara y de Fr. Silvestre.Pero el encuentro cumbre que marcó la vocación de Francisco se realizó a través del Evangelio.Ante la explicación de los textos referentes al envío de los 72 discípulos de Cristo, lleno de gozo saltó exclamando:"Esto es lo que yo quiero, esto es lo que yo busco, esto es lo que en lo más íntimo del corazón anhelo poner en práctica"(I Cel. 22).
Si posteriormente Francisco logra sobreponerse a todos los conflictos originados por el afán misionero es por la conciencia de ser enviado por Dios.De tal modo que en la regla bulada pone como requisito indispensable para ir a misionar a los "infieles", la "inspiración divina", sometida al juicio del ministro provincial ("Los ministros no otorguen la licencia para ir sino a los que vean que son idóneos para enviar").Consideraba como la máxima obediencia el responder a la vocación misionera entre infieles, "sea por ganar al prójimo, sea por deseo de martirio".(2 Cel 152).La vocación recibida de Dios y el envío por parte del superior le dan solidez al actuar del Hermano Menor en las misiones.
c)Sentido de Fraternidad Universal.
El encuentro tan profundo que tiene Francisco con Cristo, lo hace consciente de su filiación divina:se descubre como hijo de Dios, amado por el Sumo Bien y reconciliado por la gran misericordia de Dios.Esta experiencia no la guardó en lo profundo de su corazón ni la agotó en sí mismo, sino que la fue extendiendo a la creación entera.Reconoce por esto la dignidad de las criaturas, y de manera muy especial, del hombre (Adm 5,1).
En cada hombre concreto, Francisco ve un ser llamado a configurarse con Cristo, y en esta vocación no hace distinción de personas.Por eso llega a la conclusión de que los infieles, sean lo que sean, también están llamados a esta vocación, por ello que hay que ir a predicarles el Evangelio y buscar su conversión.
d)Deseo de Martirio.
Su visión optimista del hombre no le cerraba los ojos a la realidad, y al enviar a sus hermanos a predicar les dijo:"encontrareis hombres fieles, mansos y benignos, que os recibirán con alegría y acogerán vuestras palabras; y otros muchos infieles, soberbios y blasfemos, que con sarcasmo os resistirán, como también a vuestras palabras.Formad en lo más hondo del corazón el propósito de soportarlo todo con paciencia y humildad" (T. C. 36).
Reconocía la existencia de hombres malvados, enemigos acérrimos de Dios, "engañados por el diablo, cuyos hijos son y cuyas obras hacen" (2 Cta F 66).Reconocía también como inevitable el choque entre el hombre que sigue a Dios y el que no.Sin dejar de oponerse al "mundo", en cuanto enemigo de Dios y del cristiano, vio no obstante la necesidad de ir directamente a él, como las ovejas que van en medio de los lobos, sin más armas que la sencillez y la prudencia avaladas por el poder de Dios.
Pero la radicalidad de su seguimiento de Cristo lo hace desear que todos los hombres se acerquen al amor de Dios, y se siente movido a padecer el martirio "para corresponder de este modo al amor de Cristo, muerto por nosotros en la cruz, y para incitar a los demás al amor divino" (L.M. 9,5).Cuanto más amaba a Dios, más deseaba sacrificarse por los hombres.Nos dicen sus biógrafos que Dios no le concedió derramara su sangre en tierra de infieles porque le tenía reservada una gracia más especial: la estigmatización.
III.CONCLUSIÓN:
Termino este breve trabajo con la impresión de que es mucho lo que aún se puede decir sobre el tema.Pero por lo visto, me quedo con la idea bien clara de que la vida de Francisco de Asís está íntimamente ligada a las misiones, como expresión muy alta del seguimiento de Cristo.
Muchas veces me he preguntado sobre la falta de espíritu apostólico en muchos cristianos... a nuestro alrededor florecen espléndidamente situaciones antievangélicas, y nosotros tan en paz.
Gente que convive cotidianamente con nosotros vive manifiestamente alejada de Dios, y nosotros nos sentimos incapaces de hacer algo, nos encogemos de hombros, y dejamos que ruede el mundo... Ni que decir sobre la indiferencia de que en otras tierras el Evangelio no sea predicado.
Esta realidad que contrasta con la experiencia de Francisco de Asís me hace reflexionar sobre la escasa relación real y efectiva que tenemos la mayoría de los cristianos con Dios, y sobre la infravaloración del mensaje evangélico.Pero a la vez me hace incrementar la conciencia del papel del franciscano actual:en pos de las huellas de Nuestro Seráfico Padre, hemos de ser heraldos del gran Rey, transmisores alegres de la Buena Nueva que está obrando realmente sobre nuestra propia vida.
En la medida en que los Hermanos Menores respondamos a nuestra vocación e incrementemos nuestra experiencia íntima de Dios, estaremos capacitados para darle al Señor una respuesta misionera conforme a nuestro carisma, ya sea en tierra de infieles o en nuestra más o menos cristianizada sociedad.
IV.BIBLIOGRAFÍA:
-Chauvet, Fidel de Jesús."Hubo un pobre... y muchos lo siguieron".
Centro de Estudios Bernardino de Sahagún, A. C.
Editorial Jus.México 1982.
- Apuntes de diferentes cursos de Franciscanismo.
V.ÍNDICE.
I.INTRODUCCIÓN.
II.DESARROLLO
1.APORTACIÓN DE SAN FRANCISCO A LA OBRA MISIONAL.
a)Síntesis de la vida religiosa y la vida apostólica.
b)Revitalización de la actividad misionera.
c)Legislación Misionera.
2.FUNDAMENTOS DE LA ACTIVIDAD MISIONERA FRANCISCANA.
a)Designio salvador de Dios manifestado en Cristo.
El perdón es el don de los dones, como lo dice la palabra. Ciertamente es el don más difícil de regalar. , A la raíz de todos los conflictos fraternos está el problema del perdón. La malevolencia, en una palabra, es la muralla absoluta que bloquea la comunicación con el prójimo.
El sentimiento normal, como tendencia fundamental de la vida, es la benevolencia hacia el otro. No siempre, sin embargo, funciona en el hombre la tendencia de ser-para-otro, sino también la inclinación de ser-contra-otro. Pero esto último no es lo normal.
La agresividad cordial nace casi siempre entre los pliegues de la concurrencia y de la rivalidad, por las que uno quiere conseguir algo y los otros se lo disputan. La resistencia del otro es, pues, el obstáculo para el cumplimiento de mis deseos egoístas, y mi emoción agresiva es el medio para anular aquella resistencia. Como se ve, el egoísmo es la «madre» de la malevolencia.
Cuando un individuo es propiamente un ególatra, tiende a considerar a cualquier otro como rival, y fácilmente lo hace blanco de su agresión. Basta analizar las rivalidades existentes entre un sujeto y otro, entre un grupo y otro, y siempre descubriremos en las hostilidades de hoy antiguas batallas para salva- guardar el prestigio personal y asegurar los intereses propios.
Diferentes formas
El rencor es la tendencia a hacer daño y a recrearse en ello.
Llamamos odio a la inclinación a exterminar al otro. Es una «protesta», hecha con toda el alma, contra el hecho de que el otro exista. El rasgo específico del odio es el deseo de que el otro no disfrute de la existencia. Es lo más opuesto al amor fraterno, y a ello se refiere san Juan en sus cartas. Uno siente repugnancia hasta de pronunciar la palabra odio. Pero la emoción del odio puede encubrirse, con más frecuencia de lo que se cree, entre los pliegues de otros sentimientos.
Cuando el deseo de poseer y la necesidad de estimación son lesionados, nace la necesidad de la venganza, así como nace la gratitud como un impulso reactivo a lo bueno que recibimos de los demás. Si el deseo de poder o estimación, repito, quedan lesionados en sus exigencias, se busca la compensación produciendo un daño igual a aquel que ha obstruido la aspiración: ojo por ojo: me quitas un ojo, te quito un ojo. Existe, pues, en la venganza un ajuste de cuentas.
El resentimiento es diferente a la venganza, por los motivos y por la forma. Esta emoción agresiva nace del hecho de saber que el otro consigue lo que uno no ha podido obtener. El motivo del resentimiento es que yo no tengo lo que él tiene: él tiene más éxito, prosperidad y estima que yo. El impulso vital de donde nace este sentimiento es querer tener todo para mí y ser más que los demás.
En la envidia existe todo el contenido del resentimiento y, además, encierra la inclinación a vengarse de los que han sido más afortunados que uno, a pesar de que los tales afortunados no me han causado ningún daño.
Se procura la satisfacción rebajando los valores de los demás; y en esta operación desvalorizadora se puede tomar un aire de objetividad, racionalizando con nuevos principios otros códigos de valores, otros criterios para poder decir: al final, tú no eres más que yo. En la emoción de la envidia hay siempre escondida cierta dosis de frustración. No hay resentimiento sin envidia, aunque sí envidia sin resentimiento.
En los celos queda perturbado el deseo de tener todo para sí, al observar que el otro es objeto de gran estimación por parte de los demás, estima que uno la desearía exclusivamente para sí.
Antipatía es una tendencia emociona por a que el prójimo es como un polo en el que yo no encuentro resonancia. Esta emoción nace a veces del fondo vital. Otras veces, en cambio, es el resultado de una transferencia inconsciente por la que uno evoca un personaje olvidado con el que hubo conflictos en tiempos pasados.
Estas diferentes emociones agresivas están en cada persona en una mezcla combinada. En el problema del perdón pueden hacer su aparición todas ellas -o alguna de ellas- en grados y especificaciones diferentes. Otras veces puede tratarse de un sentimiento general contra el prójimo.
Cómo perdonar
Perdonar es extinguir esos sentimientos como quien apaga una llama.
En estas emociones de malevolencia existe una vinculación emocional entre el otro y yo. Estos sentimientos adversos son cargas de resistencia, lanzadas mentalmente contra el prójimo. Las cargas, al ser permanentes, forman una cadena que sujeta destructivamente a los dos individuos.
Perdonar es, pues, quebrar esos vínculos y desligarse.
Odiar -si se me permite la expresión- es locura: es como el que almacena un veneno que irá lentamente destruyéndolo por dentro.
¿Quién sufre? ¿El que odia o el que es odiado? Cuántas personas pasan días y noches lanzando mentalmente agresivas cargas emocionales contra una determinada persona, y esta persona ni siquiera se entera. Mientras tú te consumes, sombrío y enconado, contra tu prójimo, el otro está «bailando» feliz en la vida, completamente desligado de ti. La inmensa mayoría de las veces no llegan al interesado los efectos de nuestras emociones destructivas, en tanto que estamos siendo lentamente presionados y aprisiona- dos por nuestras propias sombras tenebrosas.
¿Masoquismo? ¿Autodestrucción? No. Insensatez.
Odiar es locura.
El resentimiento destruye al resentido.
Vale la pena perdonar. ¿Para qué sufrir inútilmente? No tendrás paz hasta que no te decidas a perdonar. El día que perdones, sentirás un alivio tan grande que acabarás diciendo: valió la pena.
* * *
Seguimos preguntando: ¿Cómo perdonar? En primer lugar, el problema fundamental consiste en separar la atención del recuerdo de aquella persona. Yo te diría imperativamente tres palabras: déjala, olvídala, deslígate'. Es un acto de control mental.
Cuando te llegue el recuerdo del tal individuo, no le des importancia, piensa en otra cosa, vuela con tu mente en otras direcciones.
Este camino es indirecto, pero muy eficaz. Al mismo tiempo te ayudará a conseguir un progresivo dominio mental.
Existe aquel perdón que llamamos intencional o de voluntad. Uno quiere perdonar, quisiera arrancar del corazón toda hostilidad, le gustaría recordar a la persona, si no con simpatía, al menos con indiferencia. Este perdón es suficiente para aproximarse a los sacramentos.
El perdón emocional no depende de la voluntad. La hostilidad tiene hundidas sus raíces en el fondo vital instintivo. Nosotros no tenemos dominio directo sobre el mundo emocional. Al darse el estímulo, se da la emoción.
* * *
Así, pues, la malevolencia es una carga emocional negativa. Ahora bien, un carga emocional negativa solamente puede ser disuelta dentro de una carga emocional positiva, y con esto paso a señalar la seguna manera de perdonar.
Concretamente entiendo por carga emocional positiva la intimidad con Jesús. ; Por la experiencia de la vida sabemos cuánto cuesta perdonar; sabemos también que para ello, más que para cualquier otra actitud fraterna, necesitamos de Jesús. Por gusto no se perdona. Tampoco por ideas ni por convicciones, ni siquiera por los ideales. Por una persona sí.
¿Cómo hacerlo? Concéntrate. Evoca por la fe la presencia del Señor. Y cuando hayas llegado a un «encuentro» de intimidad con El, dile: Jesús, entra hasta las raíces más profundas de mi ser, asume mi corazón con sus hostilidades y sustitúyelo por el tuyo, perdona tú dentro de mí, quiero sentir por tal hermano lo que Tú sientes por él, quiero perdonarlo como Tú perdonaste a Pedro... Ahora mismo, Jesús.
Vas a experimentar cómo Jesús calma aquella agitación hostil y deja en el interior tanta paz, que puedes levantarte tranquilamente para ir a charlar con toda naturalidad, con el «enemigo». Estos prodigios los hace hoy Jesús.
Sucede frecuentemente el hecho siguiente: conseguiste perdonar, incluso emocionalmente; fue pura gratuidad del Padre: el rencor se apagó por completo Lumo una hoguera reducida ya a cenizas. De pronto, de entre las cenizas grises surge de nuevo la roja llama. No se sabe por qué, esta mañana volvió todo: es tan desagradable sentir otra vez el rencor; es como una fiebre que quema y molesta. Con tu perdón, vivías tan libre y feliz...
No te impacientes. Somos así. No tenemos dominio directo sobre ese loco mar de las emociones. Toda herida profunda necesita muchas curas para cicatrizarse por completo. Vuelve a repetir actos de perdón. Regresa a tu intimidad en busca del Jesús vivo. Permite ser alcanzado y sanado, en tus heridas y emociones, por aquel Jesús que es misericordia y paz.
Comprender
Esta es la tercera manera de perdonar: comprendiendo.
Muchas veces pienso que si supiéramos comprender, no necesitaríamos perdonar. Bastaría comprender, y la sed de venganza quedaría calmada.
Comprender significa abarcar o rodear por completo una cosa. Comprender a una persona significa medirla, rodearla por completo, analizarla en sí misma lo más objetivamente posible.
Sucede que muchas veces vemos al otro a través del prisma de nuestros prejuicios emocionales: antipatías, rivalidades antiguas, historias desagradables... De esta manera, nuestra visión del hermano queda enturbiada y coloreada. Esta visión distorsionada provoca en nosotros un estado emocional adverso al hermano. En el fondo de la incomprensión está presente, pues, la falta de realismo y sabiduría.
* * *
Qué fácil sería perdonar, no sólo intencional sino emocional mente también, si tuviéramos presentes las siguientes reflexiones.
Fuera de casos excepcionales, nadie tiene voluntad de hacer mal a otro, nadie actúa con malévola intención. En una palabra: en principio nadie es malo.
Si yo encuentro que él me perjudicó o me ofendió, ¿quién sabe qué le contaron? ¿Quién sabe si todo lo hizo bajo el peso de sus fracasos o a partir de la tristeza de sentirse poca cosa, o de su estructura congénita? ¡Digno de comprensión y no de aversión!
Cuántas veces sucede que lo que parece orgullo es timidez; lo que parece obstinación es necesidad de afirmación; lo que parece una actitud agresiva es una reacción defensiva o búsqueda de una falsa seguridad. Todo su comportamiento parecía tan insincero y amanerado, y se trataba simplemente de un modo de ser. Cuánto le gustaría a él ser de otra manera. Si supiéramos comprender...
Si este tipo es «difícil» para mí, más difícil es para él mismo. Si con ese su modo de ser sufro yo, más sufre él mismo. Si hay una persona en el mundo que desea no ser así, esa persona no soy yo, es él mismo. Y si él, deseando vivamente no ser así, no puede obrar de otra manera, ¿será tan culpable como yo estoy calculando? ¿Será tan digno de censura pública como yo pienso y deseo?
El que está equivocado no es él, soy yo. No merece repulsa sino comprensión, ¿y quién sabe si compasión? Hay una cosa preciosa que nosotros recabamos todos los días de nuestro Padre: la misericordia. En el último de los casos, ¿no será el ofrecer la misericordia el mejor modo de perdonar emocionalmente? Si supiéramos comprender, cuánta paz y sabiduría habría en nuestra alma.
* * *
Hay personas que nacieron rencorosas. Generalmente, el tiempo todo lo borra. Muchos sujetos, después de una explosión temperamental, se calman y luego se comportan como si nada hubiera sucedido. En cambio, los rencorosos no pueden olvidar: después de muchos años lo recuerdan tan vivamente como en el momento en que aquello sucedió. Desean acabar con aquella memoria dolorosa porque son ellos los que sufren, pero no pueden. Es algo que no depende de su voluntad.
Es una gran desgracia ser así. Pero este modo de ser es congénito y pertenece al fondo vital de la persona o, como dicen, al fondo endotímico.
La persona rencorosa debe comenzar por entender su naturaleza psíquica. Sin elegir ni desear, nació con una estructura obsesiva que tanto lo hace sufrir. ¿De qué se trata? De una fijación emocional. El recuerdo de una persona o de una historia doliente se le fija tan obsesivamente en la mente que no puede desligarlo después de largos años. Es decir, lo específico del rencoroso es que siempre que recuerda a aquella persona, lo hace con una descarga emocional agresiva. Para él, perdonar significa recordar a aquella persona sin descarga emocional y con indiferencia. Más que de un problema moral, se trata de una constitución psíquica, y yo entiendo que aquí apenas existe culpabilidad moral.
¿Qué hacer? Los ejercicios de control mental realizados con paciencia y perseverancia pueden ayudarlo eficientemente para aliviar este modo de ser. Si el rencoroso llegara a adquirir la capacidad de suspender a voluntad cualquier actividad mental, llegaría a ser capaz de desligarse de cualquier recuerdo ingrato también a voluntad. Además, el estado excitado aumenta el grado de agresividad interior. Cualquier ejercicio que lo ayude a apaciguarse lo ayuda a suavizar su naturaleza rencorosa.
LA VIRGEN DEL ROSARIO
En tiempos de Santo Padre Pío V (1566 - 1572), los musulmanes controlaban el Mar
Mediterráneo y preparaban la invasión de la Europa cristiana. Los reyes
católicos de Europa estaban divididos y parecían no darse cuenta del peligro
inminente. El Papa pidió ayuda pero no le hicieron mucho caso hasta que el
peligro se hizo muy real y la invasión era certera. El 17 de septiembre de 1569
pidió que se rezase el Santo Rosario. El 7 de octubre de 1571 se encontraron las
dos flotas, la cristiana y la musulmana, en el Golfo de Corinto, cerca de la
ciudad griega de Lepanto.
La flota cristiana, compuesta de soldados de los Estados Papales, de Venecia,
Génova y España y comandada por Don Juan de Austria entró en batalla contra un
enemigo muy superior en número y buques de guerra. Se jugaba el destino de la
Europa cristiana. Antes del ataque, las tropas cristianas rezaron el Santo
Rosario con mucha devoción. La batalla de Lepanto duró hasta altas horas de la
tarde pero, al final, los cristianos resultaron victoriosos.
Mientras la batalla transcurría, en Roma el Papa recitaba el Rosario en su
capilla. En eso, el Papa salió de su capilla y, por aparente inspiración,
anunció a todos los presentes y con gran calma que la Santísima Virgen le había
concedido la victoria a los cristianos. Semanas mas tarde llegó el finalmente el
mensaje de la victoria de parte de Don Juan de Austria, quién, desde un
principio, atribuyó el triunfo de cristiano a la poderosa intercesión de Nuestra
Señora del Rosario. Agradecido con Nuestra Madre, el Papa Pío V instituyó la
fiesta de Nuestra Señora de las Victorias y agregó a las Letanía de la Santísima
Virgen el título de "Auxilio de los Cristianos". Más adelante, el Papa Gregorio
III cambió el nombre de la fiesta a la de Nuestra Señora del Rosario.
Las promesas de la Virgen a los que recen el rosario
Un creciente número de hombres se unió a la obra apostólica de Domingo y, con la
aprobación del Santo Padre, Domingo formó la Orden de Predicadores (mas
conocidos como Dominicos). Con gran celo predicaban, enseñaban y los frutos de
conversión crecían. A medida que la orden crecía, se extendieron a diferentes
países como misioneros para la gloria de Dios y de la Virgen.
El rosario se mantuvo como la oración predilecta durante casi dos siglos. Cuando
la devoción empezó a disminuir, la Virgen se apareció a Alano de la Rupe y le
dijo que reviviera dicha devoción. La Virgen le dijo también que se necesitarían
volúmenes inmensos para registrar todos los milagros logrados por medio del
rosario y reiteró las promesas dadas a Sto. Domingo referentes al rosario.
Promesas de Nuestra Señora, Reina del Rosario, tomadas de los escritos del Beato
Alano:
01. Quien rece constantemente mi Rosario, recibirá cualquier gracia que me pida.
02. Prometo mi especialísima protección y grandes beneficios a los que
devotamente recen mi Rosario.
03. El Rosario es el escudo contra el infierno, destruye el vicio, libra de los
pecados y abate las herejías.
04. El Rosario hace germinar las virtudes para que las almas consigan la
misericordia divina. Sustituye en el corazón de los hombres el amor del mundo
con el amor de Dios y los eleva a desear las cosas celestiales y eternas.
05. El alma que se me encomiende por el Rosario no perecerá.
06. El que con devoción rece mi Rosario, considerando sus sagrados misterios, no
se verá oprimido por la desgracia, ni morirá de muerte desgraciada, se
convertirá si es pecador, perseverará en gracia si es justo y, en todo caso será
admitido a la vida eterna.
07. Los verdaderos devotos de mi Rosario no morirán sin los Sacramentos.
08. Todos los que rezan mi Rosario tendrán en vida y en muerte la luz y la
plenitud de la gracia y serán partícipes de los méritos bienaventurados.
09. Libraré bien pronto del Purgatorio a las almas devotas a mi Rosario.
10. Los hijos de mi Rosario gozarán en el cielo de una gloria singular.
11. Todo cuanto se pida por medio del Rosario se alcanzará prontamente.
12. Socorreré en sus necesidades a los que propaguen mi Rosario.
13. He solicitado a mi Hijo la gracia de que todos los cofrades y devotos tengan
en vida y en muerte como hermanos a todos los bienaventurados de la corte
celestial.
14. Los que rezan Rosario son todos hijos míos muy amados y hermanos de mi
Unigénito Jesús.
15. La devoción al Santo rosario es una señal manifiesta de predestinación de
gloria.
LA RISA, EMOCION ESPIRITUAL, PROFUNDA Y SANADORA
Dr. Luis Jorge González
"Él llenará aún tu boca de risas, y tus labios de júbilo. Job 8:21."
La risa es el sol que ahuyenta el invierno del rostro humano.
Victor Hugo (1802-1885) Novelista francés.
Nuestra sociedad está cada vez más seria, atribulada y angustiada. Las noticias
cada día se multiplican y tornan nuestro cielo cada vez más oscuro presagiando
un tormenta sin precedentes. Nos llevamos las manos a la cabeza y los latidos
del corazón parecen aumentar.
Es cierto que la vida es seria pero por lo mismo no debemos tomarla tan en serio
y necesitamos aprender a parar en el camino para oxigenar la mente y el espíritu
con el remedio saludable de la risa.
El Salmista lo expresó de esta forma: "Entonces nuestra boca se llenó de risa y
nuestra lengua de alabanza. Entonces decían entre las naciones: «¡Grandes cosas
ha hecho el Señor con estos!"» Salmo 126:2
La Risa es una profunda emoción espiritual y por lo tanto es sanadora.
La Risa es una parte integral de la salud emocional.
La Risa es un regalo de Dios. No creo lo que Nietzche dijo:
"El hombre sufre tan terriblemente en el mundo que se ha visto obligado a
inventar la risa". Friedrich Nietzsche (1844-1900) Filosofo alemán. No fue el
hombre el que invento la risa, fue el Creador quién la puso en el corazón para
alumbrará el rostro cuando el dolor se nota en los labios .
Crecer y madurar es un proceso del aprendizaje de la vida hasta ver en
perspectivas los asuntos diarios en su contexto y una de esa bendiciones que nos
hacen madurar es saber reír y dejar que el gozo del espíritu se libere en medio
de las presiones de la vida.
Los psicólogos y los psiquiatras están finalmente tomando muy en serio el
sentido del humor y de la risa como medios de sanidad interna. La verdad es que
la risa y el buen humor es a corto plazo un asunto muy serio.
"La risa nos mantiene más razonables que el enojo".
Duque de Levis (1755-1830) Pedro Marcos Gastón. Escritor francés.
Hoy los médicos, psicólogos y psiquiatras encuentran en sus investigaciones una
gran conexión entre el buen humor, la felicidad y la salud .
Mientras que los niños ríen un promedio de 300 veces al día, los adultos reímos
un promedio de 15 veces diarias. Será por eso que los dolores de cabeza se han
incrementado?.
"Bienaventurados los que ahora tenéis hambre, porque seréis saciados.
Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis". Jesús-Lucas 6:21.
Dios nos ha dado la capacidad para reir. Sabemos que la risa es un fenómeno
intrincado y complejo pero tiene efectos benéficos increíbles.
"Cuando tu ríes, tu mente, cuerpo y espíritu cambian" Marc Twain.
Ya se ha comprobado que los matrimonios que saben reír a menudo raras veces
terminan en divorcio.
La risa es un liberador subconsciente de tensión. El mundo de hoy está sumamente
preocupado intensamente acerca de la economía, los misiles nucleares, impuestos
y demás noticias y eso ha hecho que nosotros los seres humanos caminemos por las
calles como bombas de tiempo listos para explotar.
"La raza humana tiene un arma verdaderamente eficaz: la risa".
Mark Twain (1835-1910) Escritor y periodista estadounidense.
La próxima vez que te encuentres con alguien que está tenso, sonríale y cuéntele
un chiste. Le harás brillar el rostro. Los malos sentimientos desparecen cuando
en medio de un argumento un chiste llega para hacernos ver cuán absurda la pelea
era.
Cuando la gente ríen juntos se sienten más unidos y pueden sobrevivir los
momentos duros de la vida más fácilmente que aquellos que no se detienen para
reír.
E incluso aprendamos a reírnos de vez en cuando de nosotros mismos ya que a la
larga eso construye una auto aceptación y baja los niveles de stress en forma
muy determinante.
"Quién no sabe de vez en cuando reírse de si mismo, aún no ha entendido el
chiste"
Sin embargo aprendamos a reír sanamente. Jamás hagamos chistes que ridiculicen a
otros seres humanos o que estén basados en defectos físicos. Ni chistes de doble
sentido que estimulan a lujuria o el morbo.
En un nivel más profundo la risa y el buen humor son el gran regalo de Dios para
liberarnos de la tensión en la vida.
La risa es una oportunidad para transcender las limitaciones que nos ciegan para
ver a Dios con mayor claridad.
• Aprendamos a usar la risa para mantener las turbaciones de la vida en
proporción equilibrada.
• La Risa ahuyenta la depresión, el dolor y la desesperación.
• La risa nos da energía y nos lleva a darnos un paréntesis en la vida.
¡"Cuántas cosas hay en una risotada! Es la clave secreta con que se descifra un
hombre entero". Thomas Carlyle Historiador, pensador y ensayista inglés.
• Cuando fue la última vez que usted disfruto de un buen tiempo de risa y
compañerismo?.
• Acaso están tomando muy en serio la vida?
• No crees que Jesús tuvo muy buen sentido del humor con sus discípulos?
• Por qué no te atreves a quebrar el hastío de tu existencia para aprender a
reír con otros?
• La próxima vez que te encuentres con alguien que parece que las sombras
invadieron su rostro, te invito para que le traigas un poco de luz y sonrisa con
un chiste sano de la vida que lo haga tener oxigeno en su mente y te aseguro que
tu mismo terminarás riendo con paz en tu alma.
Dr. Serafín Contreras Galeano.
MONITOR: Ha sido tradicional en la Familia Franciscana la celebración litúrgica de la muerte de San Francisco en el atardecer de la víspera de su fiesta, “hora en que nuestro Padre San Francisco voló al cielo”, como rezaba el ritual antiguo de la Orden. Esta celebración conserva su pleno sentido para seguir renovando en nosotros los valores evangélicos que brillaron en la vida y en el momento de la muerte de San Francisco.
PRESIDENTE: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Hermanos: en este momento en que nos aprestamos a celebrar juntos el “Tránsito” o la Pascua de Francisco de Asís. San Pablo nos ofrece la clave de interpretación de los hechos que vamos a evocar: “Si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así que, ya vivamos ya muramos, del Señor somos”. El mismo Apóstol nos brinda el saludo cristiano para esta oportunidad: “Que él, el Dios de la paz, os santifique plenamente, y que todo vuestro ser se conserve sin mancha hasta la venida de nuestro Señor Jesucristo. Fiel es el que nos llama, y es él quien lo hará”.
Oremos haciendo nuestras laspalabras de nuestro Seráfico Padre:
Teruego, Señor, que la fuerza abrasadora de tu amor absorba de tal modo mi mente, separándola de todas las cosas, que muera por amor de tu Amor, ya que por Amor de mi amor te dignaste morir.
MONITOR: Nunca como en su muerte Francisco fue consciente de la centralidad de la Pascua de Jesús para el sentido de la existencia humana. Su muerte fue una evocación casi litúrgica de la Pascua de Jesús; el gran liturgo fue el propio Francisco, ya moribundo. Al sentir la inminencia de su muerte, hizo leer a uno de los hermanos presentes el relato de la Pasión de Jesús según San Juan. también nosotros vamos a iniciarlo desde el mismo punto en que el Seráfico Padre se hizo leer en aquellos instantes supremos. Vamos a escucharlo con espíritu meditativo, para lo cual permaneceremos sentados. Abramos nuestro corazón a la Palabra de Dios.
LECTOR 1: Lectura del Santo Evangelio según San Juan (Jn 13, 1-35) ...Palabra de Dios.
Antes de la fiesta de Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, él, que había amado a los suyos que quedaban en el mundo, los amó hasta el fin. Durante la Cena, cuando el demonio ya había inspirado a Judas Iscariote, hijo de Simón, el propósito de entregarlo, sabiendo Jesús que el Padre había puesto todo en sus manos y que él había venido de Dios y volvía a Dios,se levantó de la mesa, se sacó el manto y tomando una toalla se la ató a la cintura. Luego echó agua en un recipiente y empezó a lavar los pies a los discípulos y a secárselos con la toalla que tenía en la cintura.
Cuando se acercó a Simón Pedro, este le dijo: "¿Tú, Señor, me vas a lavar los pies a mí?" Jesús le respondió: "No puedes comprender ahora lo que estoy haciendo, pero después lo comprenderás". "No, le dijo Pedro, ¡tú jamás me lavarás los pies a mí!". Jesús le respondió: "Si yo no te lavo, no podrás compartir mi suerte". "Entonces, Señor, le dijo Simón Pedro, ¡no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza!" Jesús le dijo: "El que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque está completamente limpio. Ustedes también están limpios, aunque no todos". Él sabía quién lo iba a entregar, y por eso había dicho: "No todos ustedes están limpios".
Después de haberles lavado los pies, se puso el manto, volvió a la mesa y les dijo: "¿Comprenden lo que acabo de hacer con ustedes? Ustedes me llaman Maestro y Señor; y tienen razón, porque lo soy.Si yo, que soy el Señor y el Maestro, les he lavado los pies, ustedes también deben lavarse los pies unos a otros. Les he dado el ejemplo, para que hagan lo mismo que yo hice con ustedes. Les aseguro que el servidor no es más grande que su señor, ni el enviado más grande que el que lo envía. Ustedes serán felices si, sabiendo estas cosas, las practican.
No lo digo por todos ustedes; yo conozco a los que he elegido. Pero es necesario que se cumpla la Escritura que dice: El que comparte mi pan se volvió contra mí. Les digo esto desde ahora, antes que suceda, para que cuando suceda, crean que Yo Soy. Les aseguro que el que reciba al que yo envíe, me recibe a mí, y el que me recibe, recibe al que me envió".
Después de decir esto, Jesús se estremeció y manifestó claramente: "Les aseguro que uno de ustedes me entregará". Los discípulos se miraban unos a otros, no sabiendo a quién se refería.
Uno de ellos —el discípulo al que Jesús amaba— estaba reclinado muy cerca de Jesús. Simón Pedro le hizo una seña y le dijo: "Pregúntale a quién se refiere". Él se reclinó sobre Jesús y le preguntó: "Señor, ¿quién es?" Jesús le respondió: "Es aquel al que daré el bocado que voy a mojar en el plato". Y mojando un bocado, se lo dio a Judas, hijo de Simón Iscariote. En cuanto recibió el bocado, Satanás entró en él. Jesús le dijo entonces: "Realiza pronto lo que tienes que hacer". Pero ninguno de los comensales comprendió por qué le decía esto. Como Judas estaba encargado de la bolsa común, algunos pensaban que Jesús quería decirle: "Compra lo que hace falta para la fiesta", o bien que le mandaba dar algo a los pobres. Y en seguida, después de recibir el bocado, Judas salió. Ya era de noche.
Después que Judas salió, Jesús dijo: "Ahora el Hijo del hombre ha sido glorificado y Dios ha sido glorificado en él. Si Dios ha sido glorificado en él, también lo glorificará en sí mismo, y lo hará muy pronto. Hijos míos, ya no estaré mucho tiempo con ustedes. Ustedes me buscarán, pero yo les digo ahora lo mismo que dije a los judíos: "A donde yo voy, ustedes no pueden venir".
Les doy un mandamiento nuevo: ámense los unos a los otros. Así como yo los he amado, ámense también ustedes los unos a los otros. En esto todos reconocerán que ustedes son mis discípulos: en el amor que se tengan los unos a los otros".
PALABRA DEL SEÑOR
MONITOR: El recuerdo continuo y la vivencia de la Muerte de Jesús habían preparado a Francisco para aceptar la inminencia de su muerte hasta con gozo. Cuando la presintió cercana reaccionó espontáneamente exclamando con júbilo: “Bienvenida sea mi hermana la muerte”. De hecho la muerte fue para él, realmente, su Pascua definitiva: “el paso” o “TRANSITO” de este mundo al Padre. Para la historia, sabemos que tuvo lugar en una pobre cabaña de la Porciúncula, en Santa María de los Ángeles, en el atardecer del día 3 de octubre de 1226. escuchemos con atención el relato de la muerte de nuestro Padre, según uno de sus biógrafos más antiguos,Fr Tomás de Celano.
LECTOR 2: Lectura de la Primera Vida de Celano: (1 C 109-110)
109. Habían transcurrido ya veinte años desde su conversión. Quedaba así cumplido lo que por voluntad de Dios le había sido manifestado. En efecto, el bienaventurado Padre y el hermano Elías moraban en cierta ocasión en Foligno; una noche, mientras dormían, se apareció al hermano Elías un sacerdote vestido de blanco, de edad avanzada y de aspecto venerable, y le dijo: "Levántate, hermano, y di al hermano Francisco que se han cumplido dieciocho años desde que renunció al mundo y se unió a Cristo; que a partir de hoy le quedan todavía dos años en esta vida, y que, pasados éstos, le llamará el Señor a sí y entrará por el camino de todo mortal". Y sucedió que, terminado el plazo que mucho antes había sido fijado, se cumplió la palabra del Señor. 109. Había descansado ya unos pocos días en aquel lugar, par a él tan querido; conociendo que la muerte estaba muy cercana, llamó a dos hermanos e hijos suyos preferidos y les mandó que, espiritualmente gozosos, cantaran en alta voz las alabanzas del Señor por la muerte que se avecinaba, o más bien, por la vida que era tan inminente. Y él entonó con la fuerza que pudo aquel salmo de David: Con mi voz clamé al Señor, con mi voz imploré piedad del Señor. Entre los presentes había un hermano a quien el Santo amaba con un afecto muy distinguido; era él muy solícito de todos los hermanos; viendo este hecho y sabedor del próximo desenlace de la vida del Santo, le dijo: "¡Padre bondadoso, mira que los hijos quedan ya sin padre y se ven privados de la verdadera luz de sus ojos! Acuérdate de los huérfanos que abandonas y, perdonadas todas sus culpas, alegra con tu Santa bendición tanto a los presentes cuanto a los ausentes". 109. "Hijo mío - respondió el Santo -, Dios me llama. A mis hermanos, tanto a los ausentes como a los presentes, les perdono todas las ofensas y culpas y, en cuanto yo puedo, los absuelvo; cuando les comuniques estas cosas, bendícelos a todos en mi nombre". 110. Mandó luego que le trajesen el códice de los evangelios y pidió que se le leyera el evangelio de San Juan desde aquellas palabras: Seis días antes de la Pascua, sabiendo Jesús que le era llegada la hora de pasar de este mundo al Padre.... Era el mismo texto evangélico que el ministro había preparado par a leérselo antes de haber recibido mandato alguno; fue también el que salió al abrir por primera vez el libro, siendo así que dicho volumen, del que tenía que leer el evangelio, contenía la Biblia íntegra. Ordenó luego que le pusieran un cilicio y que esparcieran ceniza sobre él, ya que dentro de poco sería tierra y ceniza. 110. Estando reunidos muchos hermanos, de los que él era padre y guía, y aguardando todos reverentes el feliz desenlace y la consumación dichosa de la vida del Santo, se desprendió de la carne aquella alma santísima, y, sumergida en un abismo de luz, el cuerpo se durmió en el Señor. Uno de sus hermanos y discípulos - bien conocido por su fama y cuyo nombre opino se ha de callar, pues, viviendo aún entre nosotros, no quiere gloriarse de tan singular gracia - vio cómo el alma del santísimo Padre subía entre muchas aguas derecha al cielo. Era como una estrella, parecida en tamaño a la luna, fúlgida como el sol, llevada en una blanca nubecilla.
PRESIDENTE: Reflexión.
PRESIDENTE: Seguros de contar en el cielo con la valiosa intercesión del glorioso Padre San Francisco, elevemos al Padre confiadamente nuestras plegarias. Digamos con Francisco: Escúchanos, ¡Oh alto y glorioso Dios!
MONITOR: Por cada uno de nuestros Hermanos y Hermanas que sufren enfermedad: para que “por todo dé gracias al Creador, y desee estar tal como el Señor le quiera, sano o enfermo”. Oremos.
Que los hijos espirituales de Francisco de Asís sepamos alegrarnos de tratar con los pobres y los enfermos, conscientes de que por eso seremos juzgados por el Hijo del Hombre. Oremos.
Que a imitación de Jesús, cuyas huellas debemos de seguir, sepamos ser amigos de todos los que nos dan tribulaciones, afrentas, injurias, angustias, dolores, tormentos, martirios y muerte, a los cuales hemos de amar mucho, ya que por lo que nos hacer ganamos la vida eterna. Oremos.
Para que en la familia franciscana haya suficientes fraternidades que busquen primero el Reino de Dios y su justicia, dando testimonio de la vida futura. Oremos
Para que todos nosotros sepamos aceptar como Francisco la realidad de la Hermana Muerte, como un medio para volver al Amor del Padre del cual todos hemos salido, y al cual todos hemos de volver. Oremos.
CELEBRANTE: Toda la grandeza de Francisco brota de su relación filial con Dios, por eso ahora nosotros que pretendemos seguir su ejemplo, y movidos por el Espíritu Santo nos atrevemos a decir: Padre Nuestro...
CELEBRANTE: Oremos con San Francisco....¡Santísimo Padre Nuestro! Reina tú en nosotros por la gracia, y haznos llegar a tu Reino, donde se halla la visión manifiesta de ti, el perfecto amor a ti, tudichosa compañía, y la fruición de ti por siempre. Tu que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
INVITATORIO: Venid, adoremos a Cristo Rey, que enaltece a los humildes.
HIMNO
Hoy aFrancisco celebra
el mundo con alegría.
Hoy una nueva armonía
resuena en la creación.
Que en la mañana temprana
Francisco a todos invita,
para venir a la cita
y bendecir al Señor.
La luz que nace hoy de nuevo
el aire que se ilumina
el hombre que ya camina
a su trabajo y su afán.
El ave que mañanera
canta con gozo profundo.
Todo es. hoy gozo en el mundo
por el Hermano Mayor.
Dad gloria a Dios, Uno y Trino,
que todo nos da en Jesús.
Gloria al que ofrece en la cruz
camino, vida y verdad.
Cantad su gloria por siempre,
y, su alabanza cantando,
pregone que estáis amando
al Dios de toda bondad.
Amén.
Ant. 1. Apareció perfecto y justo, y al tiempo de la destrucción él fue el renovador.
Salmo 62, 2-9
¡Oh Dios! tú eres mi Dios. por ti madrugo,
mi alma está sedienta de ti;
mi carne tiene ansia de ti,
como tierra reseca, agostada, sin agua.
¡Cómo te contemplaba en el santuario
viendo tu fuerza y tu gloria!
Tu gracia vale más que la vida.
te alabarán mis labios.
Toda mi vida te bendeciré
y alzaré las manes invocándote.
Me saciaré de manjares exquisitos,
y mis labios te alabarán jubilosos.
En el lecho me acuerdo de ti
y velando medito en ti.
porque fuiste mi auxilio.
y a la sombra de tus alas canto con júbilo;
mi alma está unida a ti,
y tu diestra me sostiene.
Gloria al Padre...
Ant. 2 Loaba de continuo al Señor: a las estrellas, al viento, a las aves a todas las criaturas, invitaba a alabar al Creador.
(CánticoDn 3. 57-88. 56)
Creaturas todas del Señor, bendecid al Señor.
ensalzadlo con himnos por los siglos.
Angeles del Señor, bendecid al Señor:
cielos, bendecid al Señor.
Aguas del espacio, bendecid al Señor;
ejércitos del Señor, bendecid al Señor.
Sol y luna, bendecid al Señor;
astros del cielo, bendecid al Señor.
Lluvia y rocío, bendecid al Señor;
vientos todos, bendecid al Señor.
Fuego y calor, bendecid al Señor;
fríos y heladas, bendecid al Señor.
Rocíos y nevadas, bendecid al Señor;
témpanos y hielos, bendecid al Señor.
Escarchas y nieves, bendecid al Señor;
noche y día, bendecid al Señor.
Luz y tinieblas, bendecid al Señor;
rayos y nubes, bendecid al Señor.
Bendiga la tierra al Señor,
ensálcelo con himnos por los siglos.
Montes y cumbres, bendecid al Señor;
cuanto germina en la tierra, bendiga al Señor.
Manantiales, bendecid al Señor;
mares y ríos, bendecid al Señor.
Cetáceos y peces, bendecid al Señor;
aves del cielo, bendecid al Señor.
Fieras y ganados, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos.
Hijos de los hombres, bendecid al Señor;
bendiga Israel al Señor.
Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor;
siervos del Señor, bendecid al Señor.
Almas y espíritus justos, bendecid al Señor;
santos y humildes de corazón, bendecid al Señor.
Ananias, Azarias y Misael, bendecid al Señor, ensalzadlo con himnos por los siglos.
Bendigamos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
ensalcémoslo con himnos por los siglos.
Bendito el Señor en la bóveda del cielo,
alabado y glorioso y ensalzadlo por los siglos.
(No se dice Gloria al Padre.)
Ant. 3. E1 Señor levantó al humilde, lo exaltó hasta los limites del orbe.
Salmo 149
Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles; que se alegre Israel por su Creador,
los hijos de Sión por su Rey.
Alabad su nombre con danzas,
cantadle con tambores y citaras;
porque el Señor ama a su pueblo
y adorna con la victoria a los humildes.
Que los fieles festejen su gloria
y canten jubilosos en filas:
con vítores a Dios en la boca
y espadas de dos filas en las manos:
Para tomar venganza de los pueblos
y aplicar el castigo a las naciones,
sujetando a los reyes con argollas,
a los nobles con esposas de hierro.
Ejecutar la sentencia dictada
es un honor para todos sus fieles.
Gloria al Padre...
LECTURA BREVEGal. 1, 15-16. 24
Aquel que me escogió desde el seno de mi madre y me llamó por su gracia se dignó revelar a su Hijo en mí, para que yo lo anunciara a los gentiles. Y alababan a Dios por causa mía.
RESPONSORIO BREVE
V Mi corazón y mi carne retozan por el Dios vivo.
R Mi corazón y mi carne retozan por el Dios vivo.
V Mi alma se consume y anhela los atrios del Señor.
R Retozan por el Dios vivo.
V Gloria al Padre. y al Hijo y al Espíritu Santo
R Mi corazón y mi carne * retozan por el Dios vivo.
CANTICO EVANGELICO.
Ant. Se mantuvo alegre al compartir los padecimientos de Cristo y, ahora que se ha manifestado su gloria, rebosa de gozo.
Cántico de Zacarías(Lc 1. 68-79)
Bendito sea el Señor. Dios de Israel,
porque ha visitado v redimido a su pueblo, suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo.
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas.
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
ha realizado así la misericordia que tuvo con nuestros padres,
recordando su Santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre: Abraham.
Para concedernos que, libres de temor.
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo. porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación.
el perdón de sus pecados
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios. nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tinieblas
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos por el camino de la paz.
PRECES
Glorifiquemos a Cristo, que, por su muerte y resurrección, edificó su Iglesia y nos ha llamado al seguimiento de Francisco, y supliquemos humildemente diciendo:
Consérvanos, Señor, en tu santo servicio.
Tú que, viniste a evangelizar a los pobres, enséñanos a propagar tu reino de palabra y obra
y a instaurarlo con éxito entre los hombres.
Tú; que eres luz de los pueblos y maestro de Santidad, haz que permanezcamos firmes en la fe verdadera,'
- para que proclamemos tu nombre en todo el mundo.
Tú, que diste el mandamiento nuevo de que nos amáramos unos a otros
concédenos trabajar por el bien de todos los hombres.
Tú, Sabiduría del Padre, ilumina nuestras inteligencias
para que, fieles a la verdad, permanezcamos en el amor.
Tú, que trabajaste con tus propias manes, dirige nuestro trabajo
para que todos los que vean nuestras obras glorifiquen a Dios Padre.
Santa Virgen María: no ha nacido en el mundo una semejante a ti entre las mujeres; hija y esclava del altísimo Señor Jesucristo, esposa del Espíritu Santo:
-Ruega por nosotros, junto con el arcángel san Miguel y todas las virtudes de los cielos y todos los santos ante tu amado santísimo Hijo, Señor y Maestro, especialmente por nuestras labores en la pastoral vocacional
Padre nuestro.
Fieles a la recomendación del Salvador, y movidos por el Espíritu Santo, nos atrevemos a decir...
Oración
Dios todopoderoso, que otorgaste a nuestro Padre San Francisco la gracia de asemejarse a Cristo por la humildad y la pobreza, concédenos caminar tras sus huellas, para que podamos seguir a tu Hijo y entregarnos a ti con amor jubiloso. Por nuestro Señor Jesucristo.